
Ese pedazo de mujer que es Xesca Piñón me prestó el documental ÍNTIMO CASSAVETES; dedicado, como su propio nombre indica, a nuestro bien amado MESIAS. No fue una buena idea el ponérmelo la víspera de una grabación como visionado de antes de dormir. Me dediqué a revolverme en la cama sobrecogido por cada nueva declaración suya o de sus colegas.
Esa noche dormí tres horas.
En uno de los momentos, Lelia Gordoni comenta que, la última vez que ella vio a John Cassavetes le preguntó lo siguiente:
"¿Como es que tu padre te permitió ser actor? ¿No intentó impedírtelo?"
Hay que recordar que el cineasta provenía de una familia de imigrantes pobres.
"Es curioso que me lo comentes-cuenta Lelia que le respondío John-. Yo le dije "No quiero ir a la universidad, quiero ser actor" y él me miró muy seriamente y yo pensé "Oh, Dios, no voy a conseguirlo, no voy a poder ser actor" y él me respondió "Esa es una ocupación muy noble, ¿pero eres consciente del tipo de responsabilidad que conlleva? Vas a tener que ser sincero con la naturaleza humana de cada uno de esos personajes."
Y eso, finaliza Lelia, es lo que hizo en su vida. Le hizo caso a su papá.
Esta anécdota me sirve ahora que mis días como mercenario de la interpretación vuelven a la carga.
Si alguno de los aquí presentes es espectador habitual u ocasional de la susodicha serie, que sepa que a partir del Viernes 21 de Diciembre un servidor estará allí prestando sus servicios en La Teva con la mayor responsabilidad posible.
Y en esta, su casa, se aceptan y alientan los comentarios.

¡Xesca, si lees esto, prometo devolverte el DVD muy muy pronto!













