Lola, la comedianta.

Hace unos meses, en esta entrada, comentaba un peculiar proyecto que estábamos cocinando un grupo bastante heterodoxo.

Finalmente, el pastel salió del horno en la clausura del Festival de Teatro Temporada Alta, en Girona.

Y, aquí, cortesía de mi amiga y socia Marina Raurell, tienen un pequeño aperitivo del espectáculo.

LOLA LA COMEDIANTA 'Oscuridad' from marinaraurell on Vimeo.



El resto, esperemos, en un teatro cercano a su casa. La de usted, digo.

Canela en rama.

SARITA
Me siento rara. (pausa) Pero bien, ¿eh? Rara de bien. Osea, estoy de puta madre. Hacía años que te tenía ganas, nen. (pausa) Pero me siento rara de que es como que ahora no necesito a nadie, ¿sabes? Osea, claro que necesito a peña, yo más que la mayoría de la gente, claro, además, pero me siento, no sé, como que para lo simple, ¿no?, para ser feliz, para eso, para sólo ser feliz, para sólo ser feliz y punto, ¿no?, para eso no necesito a nadie. (pausa) No siempre me siento así, ¿eh? De hecho, no me siento así casi nunca. Esto es la excepción, ¿no? Yo siempre he necesitado a alguien en mi vida, ¿no? (pausa) ¿Tú sabes cuál va a ser el futuro, nen? (pausa) “Las chicas de oro”. La serie esa que daban para las abuelas, ¿sí? Pues seremos como ellas. (pausa) Osea, vamos a acabar de viejos compartiendo piso entre colegas, como cuando tienes veinte años, nen, ¿y tú sabes por qué? (pausa) Porque la pareja ya no sirve. (pausa) El mundo tal y como lo conocemos se va a tomar por culo. No sé qué va a venir ahora, no, no, en serio, no sé si va a venir si el neo-feudalismo, nen, o la anarquía rollo Mad Max o el totalitarismo chungo en plan peli de Tom Cruise, ¿me pillas? (pausa) La pareja es una empresa fallida ahora. Es como abrir una tienda de discos en el puto siglo XXI. Nadie quiere invertir en algo que no da rendimiento, es un suicidio, nen, económico, y no nos queremos dar cuenta, porque aún estamos con la idea del amor esa de las pelis de Walt Disney y de Pretty Woman y toda esa mierda, nen. Pero eso es antiguo, y al final nos vamos a dar cuenta. Y entonces tendremos que hacer las cosas de otra manera, ¿sabes? Nos guste o no, tenemos que hacer las cosas de otra manera. Es lo que hay. (pausa) A mí Shen me admira mogollón, ¿no?, pero es que yo no quiero ser un referente de nadie, yo no quiero que nadie me tenga como ejemplo de valor ni de auto-superación ni de nada así de mierda, que es lo mismo como que me tengan pena. (pausa) A mi, si me follan, quiero que me follen por gusto. ¿O no? (pausa) Como tú, porque tú me has follado por gusto, ¿no?

Fora de temporada



La FRUTA 1 está colgada del árbol. La FRUTA 2 lleva un rato sobre el cesped.

FRUTA 1
¿Cuanto tiempo llevas?

FRUTA 2
¿Eh?

FRUTA 1
(pausa) Ahí, digo.

FRUTA 2
Sí.

FRUTA 1
¿Cuanto tiempo llevas ahí?

FRUTA 2
No sé.

FRUTA 1
(pausa) Te echo de menos.

FRUTA 2
(pausa) ¿Sí?

FRUTA 1
Muchísimo. (pausa) ¿Me echas de menos?

FRUTA 2
Tengo frío.

FRUTA 1
¿No me echas de menos? (pausa) Dímelo.

FRUTA 2
(pausa) ¿Qué?

FRUTA 1
Dímelo.

FRUTA 2
No, ¿qué echas de menos? (pausa) ¿Qué es lo que echas de menos?

FRUTA 1
(pausa) No sé.

FRUTA 2
¿No lo sabes?

FRUTA 1
Te echo de menos.

FRUTA 2
Pues pregúntatelo. (pausa) Hoy no. No hoy, si no quieres. Ni mañana, ni el otro. Ni este mes. (pausa) Pero pregúntatelo. (pausa) Algún día, pregúntatelo. (pausa) La vida tira, por las cuatro esquinas tira, la vida. ¿Lo sabes? Y tira, y tira, y tira. Y tira. La vida tira. Y yo, aquí. Aguanto el tipo, ¿no? O lo intento. Tú lo ves, desde, aunque, ¿no? Estás lejos pero lo ves. (pausa) Visto con elegancia. Lanzo voces cálidas cuando es preciso. Y aguanto el frío como una campeona. Porque aquí hace frío. Aquí hace un frío que pela. Y no es un chiste. Aquí hace un frío que pela.

FRUTA 1
Yo estoy contigo. Aunque no me mires yo estoy contigo.
FRUTA 2
Administro mi rabia.

FRUTA 1
Me siento como...

FRUTA 2
Porque yo administro mi rabia.

FRUTA 1
...como empachada. Como con un empacho. No debería haber dejado entrar las lombrices. Ahora no hay quién las saque de aquí, a las lombrices. Están como, son como, hay más de dos y más de tres. Parece que bailen.

FRUTA 2
Hay que tener rabia.

FRUTA 1
Son graciosas, las lombrices. Son simpáticas. A mí me quieren mucho.

FRUTA 2
Me cago en Dios, lo diré otra vez: Hay que tener rabia.

FRUTA 1
Pero son pesadas. No paran de moverse. Las lombrices estas son unas brasas del copón, ¿vale? Joder.

FRUTA 1
Es sano...

FRUTA 2
Les das la mano y te cogen el brazo, ¿sabes?

FRUTA 2
...escuchar a la rabia, y sacarla afuera.

FRUTA 1
Pero yo no puedo sacarlas fuera ya, a las lombrices estas de los cojones, están comiéndose toda mi pulpa, ¿a quién coño le gusta que le coman la pulpa? (media pausa) ¿Cuanto tiempo llevas ahí? Yo te lo voy a decir, cuanto tiempo llevas ahí. Demasiado. ¿Y ahora como hostias saco yo a las lombrices estas de la puta madre que las parió?

FRUTA 2
Todo irá bien.

FRUTA 1
¿Y yo cuando bajo?

FRUTA 2
Todo a su tiempo.

FRUTA 1
¿Pero cuanto tiempo llevas esperando?

FRUTA 2
Tengo frío.

FRUTA 1
(pausa larga) Vendrán.

FRUTA 2
(pausa) Sí que vendrán.

FRUTA 1
(pausa) Claro que vendrán.

FRUTA 2
Nunca todo fue tan claro.

FRUTA 1
Vendrán.

FRUTA 2
Nunca todo fue tan fácil, ¿verdad?

FRUTA 1
Claro que vendrán.

FRUTA 2
Nunca todo fue tan putrefactamente verdad.

FRUTA 1
Eres un ángel.

FRUTA 2
Nunca todo fue tan prometedor, preciosa.

FRUTA 1
(con una media sonrisa) Una Ángela.

FRUTA 2
Y debo decirte una cosa.

FRUTA 1
Dime, Ángela.

FRUTA 2
Es un momento importante. Fundacional.

FRUTA 1
¿Cómo?

FRUTA 2
Fundacional.

FRUTA 1
(burlona) ¿Fundacional?

FRUTA 2
De verdad, esto es importante, de verdad.

FRUTA 1
¿Fundabadadabacional?

FRUTA 2
Suavidad en el gesto, la arcilla está fresca. (pausa) Aún.

FRUTA 1
Oye.

FRUTA 2
¿Me has entendido?

FRUTA 1
(pausa) Escucha.

FRUTA 2
Suavidad. El tallo está a esto. (pausa) A esto.

FRUTA 1
¿Y si decido, y si al final yo no quiero bajar? Ay, joder con las lombrices. ¿Y si al final no quiero bajar? Mira cuanto tiempo llevas ahí, y no te han venido a buscar. ¿Para qué quiero yo eso? Y, cuando te vengan a buscar, si es que vienen, vaya, si es que, a ver, cuando te vengan a buscar, ¿qué? ¿Entonces qué? ¿Habrá merecido la pena? Me gusta estar aquí, hay sombra, el viento me balancea, es divertido, no me aburro, eso te lo aseguro. Ay, joder. Oye, escucha, no todas bajan, ¿no? (pausa larga) No todas bajan. Mira.

FRUTA 2
¿Dónde?

FRUTA 1
Mira. Ahí. Ahí vienen.

FRUTA 2
Sí.

FRUTA 1
¿Los ves? (Pausa) Ahí vienen.

FRUTA 2
¿Me echas de menos? (pausa) Dímelo.

FRUTA 1
(pausa larga) Ahí vienen.

Lorca Representando.



"Tengo que decir que este concepto del arte por el arte es una cosa que sería cruel si no fuera, afortunadamente, cursi.

Ningún hombre verdadero cree ya en esta zarandaja del arte puro, arte por el arte mismo.

En este momento dramático del mundo, el artista debe llorar y reír con su pueblo. Hay que dejar el ramo de azucenas y meterse en el fango hasta la cintura para buscar las azucenas.

Particularmente, yo tengo una ansia verdadera por comunicarme con los demás. Por eso llamé a las puertas del teatro y al teatro consagro toda mi sensibilidad."


F.G. Lorca, en una entrevista de junio de 1936. Sacado del libro de Ian Gibson.

Siguiendo en la línea canina...



Sábado 16 de Octubre. 01:15 AM. En el Auditori del Festival de Sitges.

27 de Septiembre

Pienso en el consejo que le daba García Lorca a sus amigos:

“El secreto de la felicidad. Traza un mapa de tu deseo y vívelo en armonía y belleza.”











(extracto de mi intervención en el libro "27 de Septiembre", de próxima publicación, editado por Esmeralda Berbel)

Cap-Grossos

29 de Septiembre. Huelga a la japonesa. El resultado, en breve.











"La peña está girada. Las empresas las llevan peña. Las empresas están giradas. Son empresas sicóticas. Sin ningún tipo de razonamiento."













Fotos de Miquel Tàpies.

¿Pero tú te has informEEEEo?



Se aproxima,

niño barbudo,

un país suave.

Y que haya que cerrar

las ventanas por la noche,

y apagar el zumbido

de los ventiladores

nos facilitará las cosas.

Amparémonos

en este frío

y plantemos enredaderas

de invierno.








Banda sonora no original.

Todos invitados.




Sincroniza tu reloj,

conéctalo a tus ojos,

que cada "tic tac" sea un parpadeo,

un limpia-parabrisas que haga más diáfana la carretera.

Desnuda las orejas,

hagamos entre todos un túnel amplio

de tímpano a tímpano.

Ensanchemos los pulmones,

tanto que quepan dentro

las cuatro estaciones del año.

Dejemos que las hojas caigan por su propio peso,

cuando ya no posterguen su destino

de ser compost.

Lustroso y afilado,

el sable quieto en la cintura;

no nos interesa la épica frenética

que febrilmente excitaba a Bertrand de Born,

por más que saborees

la sangre fresca que guardas en el cielo de la boca.

Anclado en el sexo,

como un fakir que reposa

sobre las brasas,

nota como el viento azota tu piel

y cambia la forma de las dunas.

Esas ondas mudas que bailan

son las huellas de las yemas de tus dedos,

enamoradas del caos,

como los cristales brillantes de colores

de un caleidoscopio.

Han venido aquí para sorprenderte,

es lo que ellas entienden por una fiesta.

Y estamos todos invitados.

Trasplante de raíces

El otro día, viajando en autocar, el Pequeño Gran Cacamosca, que ahora ya tiene siete años, me cogió el IPod y los auriculares y se puso a escuchar música en modo aleatorio a su pedo.

Sentado a su lado, me fijaba en qué canciones le gustaban lo suficiente como para no pasar a la siguiente. Era como un test de mercado con el más desprejuiciado y virgen de los públicos.

Algunas de sus favoritas fueron esta, esta, esta(imagino que las palabrotas ayudaban...), o incluso, sorprendentemente, esta otra.

Claro, el pobre debía buscar música infantil y se encontraba con mi esquizofrénica selección musical.

Y, de golpe, se encontró con este tema:



Esta canción, como charnego hijo del 79 que soy, yo la asocio a mi familia andaluza, a los yonkis que me han rodeado toda la vida, al calorrismo, a la peli de Saura of course, al amor de barriada y a los viajes en coche que hacía con mi madre de pequeño, donde sonaba Manzanita y Serrat.

Pero el Pequeño Gran Cacamosca ponía sonrisa de Matutano mientras la escuchaba y decía sin parar: "¡Toy Story! ¡Toy Story!"

Porque para él esa canción le recordaba a esta otra:



Esto es lo que se llama un trasplante de raíces culturales. A saco.

Teen

Suenas como una canción

de la época berlinesa de Lou Reed.

Y yo me siento como un tema punk

de dos minutos y medio.

Descubro que la mejor manera de observarte

es sin que lo percibas.

Como un adolescente que se sube de puntillas a la puerta del vestuario de las chicas

con miedo y excitación por ser descubierto.

Llama ténue,

desde lejos esbozo el guión de sus idas y venidas.

Tal vez encuentre un flanco

desde donde despejar la nube.

Pego la oreja a los raíles

e intento distinguir el rumor.

Adivino una música lejana:

Parece que me llama.




Dream Team



Esta temporada, unos cuantos artistazos y el que esto suscribre vamos a ponernos manos a la obra con un proyecto teatral del que vamos a aprender mogollón.

En breve, más información. ¡Qué ganicas que tengo!

Pongo este video porque no he encontrado un video decente para esta canción. Esta es la verdadera pista.

Sentimiento popular.

Daban un telefilme el otro día sobre lo de siempre:

Desencuentros entre chico y chica.

Lo de siempre.

Lugares comunes.

No salía Matthieu Amalric fumando constantemente con sus ojos de sapo sentimental, rodeado de francesas bellas que cantan ópera y de franceses elegantes que fuman tanto como él.

Más bien jóvenes famosos desubicados a los que les roban miles de euros en un burdel,

ex-novias obsesivas,

llamadas intempestivas sollozantes,

ataques de violencia ante las fuerzas del orden,

groupies ambiciosas en conciertos de rock provinciano,

y artistas de performance aficionados a los IPhone y la auto-lesión.

Ya sabes. Lo de siempre.

Por suerte para mí, una tormenta acabó con mi sintonizador de la TDT.

Y fue entonces que entendí lo necesario de una buena alimentación,

y que sólo hay un camino.

Sólo uno.

Que no hay mayor escupitajo a la cara del miedo que amar lo inexplicable.

Que el conductor del Rickshaw espera que le pidas que acelere,

y que cuando lo haces te responde con una sonrisa que dinamita cualquier melodrama.

Tan sólo tengo una pregunta:

¿Era necesario ir a cenar esta noche a un japonés?

Y aún tendría otra más:

¿Lo de siempre?








Premonición

Celebro tu funeral regalándome un día de fiesta.

No creía que estuviera en mi naturaleza el vivir estos duelos.

De hecho, ayer me lo explicaban en un bar de cócteles.

Compadecí a la chica por sufrir cierta muertes.

Y, como si sus palabras hubiesen sido una premonición, veinticuatro horas después me veo obligado a hacerte una visita al tanatorio.

Se despierta mi naturaleza necrófila y brindo por tu cuerpo inerte.

Ahora sí que podremos amarnos.







Fotografía de Lan Dry.

I wish it could happen to me . (6 de 6)

El Viajero visita, algo ciego aún, al Sin Patria y le pide pegarse una ducha. El Sin Patria accede con un gruñido.

Cuando sale de ducharse, el Sin Patria sigue meditando.

El Viajero le pregunta si eso le sirve de algo.

“God is an evil motherfucker. – responde el Sin Patria -And I bet you even his breath stinks like shit. But he’s the boss. And you have to suck the boss’s cock, either you like it or not. That’s the way it is. So that’s why I meditate, I’m sucking God’s cock hoping he acknowledges me. And sometimes he does listen. And sometimes he even gives me what I ask him for. Sometimes he does. But I gotta suck it real hard.”

El Viajero se va a la Estación del Norte y pide billeta para el primero que salga hacia el destino que sea. Portugal, por ejemplo.

En el autobús, El Viajero parece triste.

Finalmente, las lágrimas, que llevaba guardando desde hace días, brotan de los ojos del Viajero.

Buscando calmarse, El Viajero se pone a meditar, como vio hacer al Sin Patria.

El Viajero se concentra con fuerza.

Cuando abre los ojos, El Viajero descubre, sentada a su lado, una (posible) Nueva Redentora.

En ese momento, algo hace que El Viajero tome conciencia de ser el personaje de una historia. Y eso no le molesta, y tampoco le alegra. Pero le libera un poco.

Y de eso se trata, ¿no?
















(fin)

I wish it could happen to me . (5 de 6)

Finalmente La Redentora y El Viajero se despiden.

Él la deja en la cama y se prepara para marcharse.

La Redentora, pequeña, tímida, casi desamparada le sugiere al Viajero que se quede, que tal vez se esté precipitando pero le gustaría estar más con él.

“You are a sad boy.- le dice- I’d love to make you happy.”

Él dice que debe irse, aunque nunca ha oído a nadie decirle algo así y le emociona.

Tal vez sea una locura, pero ella le promete ir a verle muy pronto a su ciudad. No quiere acompañarle. No le gustan las despedidas.

A la salida, El Viajero se cruza con La Madre y se despide de ella. Al darle dos besos siente algo así como un escalofrío.

El Viajero sale a por el Autobús que le lleva al aeropuerto.

En la parada, El Viajero se sienta.

Anochece y El Viajero no sube al autobús.

Decide volver a casa de La Redentora...

Al volver, El Viajero descubre a La Redentora besándose en el portal con El Grunge Bajito. Es de noche.

El Viajero se quiebra por dentro. No sabe lo que siente. Marcha de allí corriendo. Se pierde en la noche y se emborracha. Por suerte, lleva dinero en el bolsillo para gastar.



En un bar, El Viajero descubre al Mentiroso, que está explicándole la historia del “Espíritu del Rickshaw” a otro Pobre Incauto al que seguramente pretenderá robar.

El Viajero compra un paquete de tabaco y se lo fuma entero mientras les espera fuera del bar. Una vez El Mentiroso y el Pobre Incauto salen, El Viajero se interpone entre ellos con rabia y acaba pegándole una paliza algo al Mentiroso, quién intenta defenderse diciéndole que “I didn’t take your passport, man. At least I didn’t take your passport!”.

El Viajero no deja de golpear al Mentiroso hasta que empieza a ver sangre.

El Viajero coge todo lo que El Mentiroso lleva consigo, incluído algo de éxtasis o algún alucinógeno similar.

El Viajero acaba viendo el amanecer en La Barceloneta, colocado de lo que fuera que llevaba El Mentiroso consigo.

El agua sucia.

Las gaviotas comiendo.

Los guiris.

Hay algo bello en todo eso a pesar de todo.

El Viajero se siente diabólico. Y eso le gusta.

I wish it could happen to me . (4 de 6)

A media tarde, El Viajero se despierta y sale en dirección al Locutorio, a ver si por fin recibe noticias de Casa. La Redentora le acompaña y le dice que puede quedarse unos días más si no encuentra a su familia. Ella parece feliz.

El Viajero por fin localiza a su Casa. Le compran un billete de vuelta. Saldrá mañana. La reacción del Viajero no es tan entusiasta como cabría esperar.

El Viajero le dice a La Redentora que marchará mañana.

Ella responde besándole.

El Viajero y la Redentora pasan las últimas 24 horas de él en BCN en la cama.

Hablando...

Haciendo el amor...

Riendo...

Jugando...

Dibujando...

Contando sus secretos más íntimos...

Ella le canta “After hours”, de la Velvet Underground.



If you close the door
the night could last for ever.
Leave the sunshine out and say 'hello' to never.
All the peolple are dancing and they're having such fun,
I wish it could happen to me
but if you close the door
I'll never have to see the day again.

If you close the door
the night could last for ever,
leave the wineglass out
and drink a toast to never.
Oh! someday I know someone will look into my eyes
and say 'hello'
you are my very special one.

But if you close the door
I'll never have to see the day again














(continuará)

I wish it could happen to me . (3 de 6)

El Viajero y La Redentora conversan. Ella chapurrea el inglés, pero lo suficiente para entenderse. Ella dice que le ha visto antes, y le pregunta si viaja solo. La conversación transcurre con una extraña comodidad, como si se conocieran de hace mucho tiempo, como si compartieran un secreto que ninguno de los dos conoce aún. Ríen. Y cuando ella ríe él piensa que todo este viaje parece haber merecido la pena. Y cuando él ríe siente que hacía siglos que no reía y no se había dado ni cuenta.

La Redentora invita a El Viajero a un concierto en un bareto llamado Big Bang o Bada Bing o Bongo Bong o algo así. Allí toca un grupo de rock ruidoso liderado por un Grunge Bajito. Parece convencido de su papel de front-man de banda post-adolescente.


Nitch on live @ Monasterio 9/1/10

NITCH | MySpace Music Videos


El Viajero siente un orgullo extraño al observarle, sea lo que sea lo que la vida espera de él, tiene la certeza, por más arrogante que suene, de que será algo mucho más elevado. En algún momento podría parecer que el Grunge Bajito le hace un gesto cómplice a La Redentora.

Al amanecer, tras una noche de baile y risas, La Redentora le pregunta al Viajero donde piensa dormir, y al saber del robo le invita a su casa. Él, por hacerse el caballero, le dice que no hace falta, que buscará un hostal, pero no insiste mucho, al menos no tanto como ella. Así que los dos van a casa de La Redentora, que vive con su Madre delante del puerto.

La Redentora y su Madre viven en el piso de arriba, gozan de una terraza privilegiada. Allí se encuentran con la Madre, que ha terminado de desayunar y se fuma un buen canuto de marihuana. La Madre invita a su hija y al invitado a sentarse con ella. La Redentora accede pero prácticamente no dirá nada en toda la conversación, se limitará a encender el ordenador y poner una playlist de La Velvet Underground.

La Madre invita al Viajero a fumar y le habla de su trabajo de enfermera. Le dice que en algún momento ha probado todas las drogas que ella misma prescribe, ya que considera que lo más ético es conocer de primera mano aquello que va a pedir que tomen los demás. Es una mujer con ojeras marcadas y voz arrastrada.

La Redentora apenas hace nada, sólo pone una canción: “If you close the door”, cantada por la melancólica voz de Edie Sedgwick. Al final, por mucho que La Madre hable, esa canción es lo único que El Viajero escucha.

Es de día, pero La Redentora decide que hay que dormir un poco y lleva a El Viajero a su cuarto. Allí, ella duerme en la cama y él en un colchón del suelo. Están agotados. En duermevela, él echa un último vistazo a la chica y siente que el futuro es desconocido y prometedor. Se pregunta si era esto a lo que El Mentiroso se refería con “El espíritu del Rickshaw”.

I wish it could happen to me. (2 de 6)

El Viajero, desde un locutorio, llama a su Casa a cobro revertido. Por lo visto, parece no haber nadie al otro lado de la línea. El Viajero deja un mensaje: Que por favor enciendan el teléfono o se dejen encontrar, necesita un giro de dinero o algún tipo de ayuda para poder volver.



El Viajero se busca la vida como puede. Torpe, aprendiendo, inseguro, desubicado... Y muy hambriento. No quiere ir a la Comisaría ni a la Embajada ni nada por el estilo, tan sólo quiere comer algo y pasar las horas que tenga que pasar antes de que escuchen el mensaje en su Casa y le ayuden a volver. Por las calles del Raval Norte, se dedica a pedir dinero diciendo que ha sido robado y que necesita comer algo. Es la verdad, pero si nos lo dijera a nosotros no le creeríamos. De alguna manera, El Viajero tiene cierto reparo en reconocérselo a si mismo, pero hay algún cierto placer masoquista en la situación en la que se ha encontrado. Es consciente de que en unas horas habrá localizado a su Casa y volverá al confort habitual, con sus miserias y sus certezas. Pero ahora, por un breve espacio de tiempo, está sintiendo el desarraigo total. Y ese era, de hecho, el motivo de su viaje. Aunque esté siendo una experiencia dolorosa, El Viajero parece haberse desembarazado por fin, temporalmente, de la placenta pequeño-burguesa con la que, como angry young man, vive en complaciente rebelión.

En medio de su recién descubierta actividad de mendigo, El Viajero cree ver a La Redentora. Le acompaña una mujer que podría ser su Madre. Intuitivamente, se esconde al verla, aunque no la conoce le avergonzaría que ella le viera así. De todos modos, La Redentora cruza una mirada con él. Una mirada de curiosidad. Una mirada con hambre, como él, pero tal vez otro tipo de hambre.

La aparición del Sin Patria, un guiri cincuentón malcarado y de aire resentido, interrumpe el escondite del Viajero. Le interroga para saber si es verdad su historia de que ha sido robado y necesita algo de dinero mientras no localice a su familia. Sin perder su actitud huraña, el Sin Patria le ofrece dinero a cambio de limpiar y pintar un piso que está hecho una pocilga. Le pagará una cantidad considerable de euros si hace bien su trabajo.

Efectivamente, el Sin Patria lleva a El Viajero a un piso lleno de roña y descuidado, en una calle tipo Joaquín Costa. El Sin Patria es el dueño, se lo tenía alquilado a unos jóvenes artistas que eran unos cerdos. Ahora quiere vivir él allí, puesto que ha tenido que vender sus otros pisos por la Puta Crisis. Esta ciudad se está haciendo imposible hasta para los que, como él, no necesitan trabajar para vivir.

El Viajero se encuentra con una tarea titánica, pero la lleva a cabo. Decide que nunca ha hecho un trabajo tan duro en su vida, y que le vendrá bien para el futuro, cuando se independice y tenga que arreglar su casa. Piensa en que, si algún día se echa una novia como La Redentora y se van a vivir juntos, podrá asombrarla con su pericia como pintor, y explicarle que aprendió en una situación tan peculiar como la que está viviendo ahora. Mientras trabaja, el Sin Patria cocina algo y le invita a comer.

Más tarde, El Viajero ve como el Sin Patria se sienta en el balcón y se dedica a meditar, ajeno a cualquier tipo de ruido exterior.

Finalmente, El Viajero termina su trabajo y cobra la suma acordada. Se despide del Sin Patria, que no abandona su actitud amarga, por mucho que haya meditado.

El Viajero, ya con dinero, llama a Casa desde el mismo Locutorio. Para su sorpresa, sigue sin tener respuesta. Al menos, con el dinero que tiene en mano, podrá sobrevivir unos días mientras insiste en localizar Casa.

Lo primero que hace El Viajero tras salir del Locutorio es ir a la Boquería y allí come un poco más. Puede que esta sea la comida que mejor le haya sabido en toda su vida.

Luego, finalmente, se compra una camiseta de La Velvet Underground en una tienda del Raval Fashion.

El Viajero se toma un café en una terraza y se fuma un cigarro. En ese momento de descanso y saciedad, recuerda al Sin Patria y su meditación. Piensa en cómo le fascina la gente que es capaz de empezar su vida de cero en un país lejano. Se pregunta si él sería capaz. Y en ese momento sucede el milagro:

La Redentora interrumpe sus cavilaciones, le entra con la excusa de llevar ambos una camiseta de la Velvet Underground.

“Bueno-le confiesa ella-, yo es que siempre llevo una camiseta de la Velvet Underground”.
















(continuará)

I wish it could happen to me (1 de 6)



En la parada de Liceo, salen del metro El Viajero, cargado con una mochila gigante, y El Mentiroso, con una mochila más pequeña.

El Viajero es alguien de fuera, tal vez de algún lugar más primermundista que el nuestro. Tiene 20 años a lo sumo. No es un ángel, tampoco un demonio, pero podría llegar a ser ambas cosas. Está terminando su viaje. Pronto volverá a casa. Barcelona será su última parada. El Mentiroso es diez años mayor, autóctono, por ahora parece un tipo de fiar, es pequeño de estatura y hay algo hipnótico en su mirada, como la serpiente del Libro de la Selva. Se han conocido en el tren, viniendo de Francia.

El Mentiroso le explica su epifanía del “Espíritu del Rickshaw”:

Una vez, en un país asiático, al cruzar la frontera, corriendo hacia un autocar que partía inmediatamente y que debía coger si no quería pasar la noche a la intemperie, cogió un rickshaw para que le llevara más rápido. Allí sentado se fumó un cigarro con el conductor y se sintió más libre que nunca. El horizonte era virgen. Pero era el horizonte que él había escogido. Todo lo que le esperaba era esperanzador, aunque el futuro fuera desconocido él lo miraba sin un ápice de desconfianza. La libertad pura debe de ser algo así.

“You know what the secret is for a good traveller? The secret for never getting off the rickshaw? Never go back. –le dice El Mentiroso – A good traveller never goes back.”

El Mentiroso propone a El Viajero ir a tomar unas cervezas. Le invita a dormir en su casa, así se ahorrará los euros del hostal. Pero antes quiere sentarse en la Rambla del Raval a beber servesa-bier y fumar algún que otro canutillo. El Viajero ya se ha hecho casi toda Europa en tren, lleva poco más de un mes vagabundeando. Es su primer gran viaje en soledad. Ha pasado más tiempo venciendo sus miedos y su alienación que realmente disfrutando de ser errante. Pero tal vez ya haya aprendido a desenvolverse un poco mejor. Al principio del viaje no le era tan fácil establecer una conexión como alguien como El Mentiroso. Puede que El Mentiroso, que aún no sabemos que es un mentiroso, sea la prueba de que El Viajero ya se ha graduado como tal.

Desde la lejanía, sentado en un corro en el suelo de la Rambla del Raval, mientras el grupo de gente con el que El Mentiroso y él se han sentado habla con un latero, El Viajero ve por primera vez a La Redentora. Es una chica espigada y alegre.

A El Viajero, definitivamente, le gusta esta chica, pero piensa, al verla, que tal vez empiece a ser más feliz si entiende que hay mujeres que no están hechas para él, y La Redentora parece definitivamente una de ellas. También se fija en que lleva una camiseta de La Velvet Underground, más tarde ella le confesará que todas sus camisetas son de La Velvet Underground.

Al cerrar los bares, El Mentiroso lleva a El Viajero a su casa. Se disculpa porque vive en un sitio algo cochambroso, pero le confiesa no haber pasado una buena época con el tema hogar, los pisos cada vez están más caros en Barcelona. De hecho, antes de entrar le pide que le espere en la esquina, guardando las bolsas de ambos. El Mentiroso quiere ver si alguno de sus compañeros de piso está y avisarle de que va a llegar con alguien. “They’re special people” le avisa. Vuelve al rato y le dice que no hay nadie en casa y que podrán dormir tranquilos.

La casa del Mentiroso es un piso en la calle San Ramón o cercanías, más bien parece una casa okupada, no tanto por squatters como por gente buscavidas. No está limpia y tampoco parece haber muchas pertenencias. En todo caso hay colchones y la compañía del Mentiroso no deja de ser agradable, se echan unas risas antes de dormir. El Viajero se pregunta si algún día él abandonará todos esos pesos que le hacen la vida tan compleja y conseguirá ser tan ligero como su recién conocido amigo.

El Viajero se despierta zarandeado agresivamente por Un Ogro que parece un superviviente del ala más chunga del jevimetal, intoxicado sicóticamente por una dosis elevada de alcohol y cocaína. Al Ogro no le hace ninguna gracia descubrir este extraño durmiendo en su casa, le increpa en castellano, idioma que El Viajero no comprende, a lo que se le añade la sorpresa para este de descubrir que no queda nada del Mentiroso, ni de las pertenencias de ambos. Apenas puede descubrir, bajo la almohada, su pasaporte. Entre gritos, golpes e insultos, El Extranjero entiende que ha sido robado por El Mentiroso y que es persona non grata en esa casa.

El Ogro echa a El Viajero de la casa, dejándole en medio de una calle de putas y traficantes, sin dinero y sin nada, perdido en una ciudad extraña.

El Viajero llora de desconsuelo, pero sus lágrimas se quedan dentro.







(continuará)

¿Anochece o amanece?



PILOTO
¿Cuantas?

CO-PILOTO
Muchas.

PILOTO
No sé.

CO-PILOTO
Yo sí sé.

PILOTO
No me suena.

CO-PILOTO
A mi sí.

PILOTO
Todas se parecen.

CO-PILOTO
Frena.

PILOTO
Pronto.

CO-PILOTO
¿Cuando?

PILOTO
Allí.

CO-PILOTO
Ahora.

PILOTO
Allí.

CO-PILOTO
Está anocheciendo.

PILOTO
Está amaneciendo.

CO-PILOTO
Está anocheciendo.

PILOTO
Anochecía cuando arrancamos, ahora está amaneciendo. (pausa) Y en todo caso, anochece cada noche.

CO-PILOTO
Ya hemos pasado por aquí.

PILOTO
No sé yo.

CO-PILOTO
Muchas veces.

PILOTO
¿Cuantas?

CO-PILOTO
Y amanece cada día.

PILOTO
¿Y?

CO-PILOTO
Frena.

PILOTO
Luego.

CO-PILOTO
¿Cuando?

PILOTO
Según tú, está amaneciendo.

CO-PILOTO
¿Cuanto hace que no dormimos?

PILOTO
Poco.

CO-PILOTO
¿Cuando vamos a dormir?

PILOTO
Pronto.

CO-PILOTO
Allí.

PILOTO
Todas son iguales.

CO-PILOTO
Las mismas pitas.

PILOTO
Por eso te confundes.

CO-PILOTO
Las mismas, exactas, pitas.

PILOTO
No sé yo.

CO-PILOTO
Frena.

PILOTO
Pronto.

CO-PILOTO
¿Cuando?

PILOTO
(pausa) Esta vez sí.

CO-PILOTO
¿Esta vez sí?

PILOTO
Lo veo.

CO-PILOTO
¿Lo ves?

PILOTO
Esta vez llegamos.

CO-PILOTO
¿Esta vez llegamos?

PILOTO
Ya lo he entendido.

CO-PILOTO
¿Ya lo has entendido?

PILOTO
Muy pronto.

CO-PILOTO
¿Muy pronto?

PILOTO
Allí.

CO-PILOTO
¿Anochece o amanece? (pausa) ¿Anochece o amanece? (pausa) ¿Anochece o amanece? (pausa) ¿Anochece o amanece? (pausa) ¿Anochece o amanece? (pausa) ¿Anochece o amanece?

PILOTO
(pausa) Amanece.

CO-PILOTO
¿Amanece?

PILOTO
Sí.

CO-PILOTO
¿Amanece?

PILOTO
Amanece.

CO-PILOTO
(pausa) Amanece. (pausa) Frena de una puta vez, ¿no me escuchas?, si me das una bolsa de plástico me la voy a atar alrededor de la cabeza y me voy a apretar bien fuerte hasta que la tenga bien morada y bien seca y se me agriete y se me caiga y así no tenga que soportarte más, madre mía del amor hermoso, Dios bendito, porque al menos muerta no te voy a tener que soportar, que yo me axfisio y no llegamos a ninguna parte y no quieres frenar y yo no sé cuanto tiempo llevamos así y si no me tiro encima tuyo y te quito el volante de las manos es porque, vale, sí, me está dando un ataque, estoy histérica, pero no voy a arriesgar mi puta vida porque al volante haya un enajenado mental, la hostia puta, un Klaus Kinski pajillero de picha corta eyaculador precoz e impotente, porque yo al menos, te estoy hablando, ya podrías quitar los ojos de la carretera un momento y mirarme, para la mierda que te sirve mirar a la carretera, por favor, porque yo, te digo, joder, me cago en la leche que mamaste, yo le tengo un mínimo aprecio a mi vida, al menos yo le doy un valor a esto que me está sucediendo y no voy como un zombie del puto punto a) al puto punto b) una y otra vez ad eternum malgastando mi puta pobre existencia mareándome encerrada en este coche que apesta a vómito seco y me está destrozando las lumbares y los isquiones y las cervicales y el pensamiento y el alma y el coño que ya no sé ni qué coño es el coño y me sumerjo en esta mierda de angustia que me está carcomiendo poco a poco como si fuera el cadáver de un perro apestado al que se lo está comiendo una piara de ratas parapléjicas de dientes afilados y uñas negras que se me están clavando en todos los pliegues y en los orificios y estoy desangrándome y me escuece y aún así estoy aquí aguantándome sin desfallecer no sé porqué jodido milagro o porqué jodido castigo divino de los dioses del Olimpo pero dudo mucho que aguante ni un segundo más sin que el cerebro se me gire del revés definitivamente y ya no haya vuelta atrás a lo que algún día fue mi vida antes de que metieras esa llave oxidada en el starter pero al menos yo trago y trago y sigo aquí y aguanto el tipo no sé si porque es que soy fuerte o masoquista o en el fondo espero el momento apropiado para vengarme y devolvértela cuando menos te lo esperes y hacerte pagar con creces por este dolor interminable que me estás inflingiendo. (pausa) Gallina sin cabeza. (pausa) Mierda. Mierda. Mierda. (pausa muy larga) Vamos a ver. Sí, te cuesta, te cuesta, pero tampoco has tenido mucho tiempo para aprender, has postergado por miedo y has postergado por ignorancia. No es que no te hayan enseñado, es que encima te han enseñado mal. Pero no te rindes, luchas, eso lo sé ver. Te pierdes, de acuerdo, pero tu hambre es imbatible. Es verdad que ese hambre te juega malas pasadas, porque te ciegas y no ves tres en un burro, de tan espeso que es ese deseo que te inunda. Pero no te preocupes, ¿eh?, yo también estoy aprendiendo y me has enseñado mucho, joder, he aprendido mucho de la carretera aquí sentada a tu lado. Y lo que me has enseñado ahora lo puedo poner en práctica, ¿sí? Ahora me toca a mi. Ahora cojo yo el volante. Confía en mí. Puedo hacerlo. Pero debes hacerme caso. Prometo escucharte, prometo no castigarte, prometo no castigarte injustamente en todo caso, pero cojo yo ahora yo cojo yo ahora yo cojo el volante. Necesitas cierta educación. Yo me encargaré. No seas impaciente. Déjame que te mime. Por favor. Vamos a llegar lejos. Porque vamos a encontrar desvíos que no nos podemos ni imaginar. Confía en mí. Me haces reír de vez en cuando y lloras si lo necesitas, ¿sí? Pero frena. Estarás en buenas manos. Soy yo quién te va a cuidar. No esperes otra cosa. No me traiciones. Confía en mí. El premio será para los dos. Los premios. Habrán muchos premios, ya verás. Muchos premios para ti y para mi. Vas a gozar, de verdad, como no has gozado nunca, pero debes frenar y soltar el volante definitivamente y dejarme conducir, ¿me estás oyendo? Puedes poner música. Puedes dormir. Puedes poner esa puta cinta de Camela si quieres. Puedes hablar y puedes mirar el mapa. Aquí estoy. Te escucharé. Y te meteré mano si hace falta. Puedo conducir y meterte mano a la vez, ya lo sabes. Si no me estreso, si mantengo la calma, puedo hacerlo. Confía en mí. No estarás solo. Estamos juntos. Que nada te haga creer lo contrario: No estarás solo. Estás conmigo. Nos queremos, con todo. Confía en mí. Yo confío en ti. Nadie va a cuidarte como yo. Frena. (pausa) Te voy a hacer muy feliz. (pausa larga) Bien. (pausa) Eso es.


Huele a talco



REY
Te lo dije, ¿verdad?

REINA
Sí.

REY
¿Y?

REINA
Pues sí. (pausa) Me lo dijiste, y sí. (pausa) Y sí.

REY
Sí.

REINA
Sí.


REY
(pausa) Sí.

REINA
Sí.

REY
Hace una buena noche.

REINA
De verano.

REY
(pausa) Me encanta respirar.

REINA
(pausa) ¿Puedo abrirlo? (pausa) ¿No? (pausa) ¿No puedo?

REY
Puedes hacer lo que quieras.

REINA
¿Sí?

REY
Pero preferiría que no.

REINA
(pausa) Por favor.

REY
No me tienes que pedir nada.

REINA
Quiero abrirlo.

REY
Preferiría que no.

REINA
Ábrelo tú.

REY
Yo no quiero abrirlo.

REINA
Yo sí.

REY
Ábrelo si quieres. (pausa) Pero preferiría que no.

REINA
(pausa) Se me duermen los brazos.

REY
Ponlo sobre tus piernas.

REINA
Me he cansado de tenerlo sobre mis piernas. Me saldrán marcas en las rodillas. (pausa) He abierto otros.

REY
Sí.

REINA
¿Y este?

REY
Este preferiría que no.

REINA
Pero quiero saber qué hay dentro.

REY
(pausa) ¿Sí?

REINA
Sí.

REY
¿Por qué? (pausa) Te lo dije, ¿verdad? (pausa) Y aquí estamos, ¿verdad? (pausa) Preferiría que no.

REINA
¿Qué hay dentro?

REY
¿Te lo dije?

REINA
Me lo dijiste.

REY
¿Y?

REINA
Sí.

REY
Sí.

REINA
Sí.

REY
Sí, has abierto otros. Pero no eran este. Este es este. Y nunca lo has abierto. Y así ha ido bien, ¿verdad? (pausa) ¿Verdad?

REINA
Creo que sí.

REY
¿Crees?

REINA
Creo.

REY
¿Sí? (pausa) Pues eso es suficiente.

REINA
Quiero saber que hay dentro.

REY
(pausa) Ya no hace tanto calor.

REINA
Por favor. (pausa) Por favor.

REY
¿Quieres saber qué hay dentro? (pausa) ¿De verdad? (pausa) ¿De verdad necesitas saber qué hay dentro? (pausa) ¿No te basta con olerlo? ¿Con moverlo un poco para ver como suena? ¿Necesitas abrirlo de verdad?

REINA
(pausa) Huele a talco.

REY
Huele a talco. (pausa) ¿No estimula eso tu imaginación?

REINA
¿Y mis rodillas? ¿No te importan mis rodillas? ¿O que se me duerman los brazos?

REY
(pausa) ¿Quieres que te lo aguante un rato?

REINA
(pausa larga) No. (pausa) Es mío.

REY
(pausa) Es tuyo.

REINA
Puedo hacer lo que quiera.

REY
Sí.

REINA
Sí.

REY
Sí.

REINA
Sí. (pausa) Puedo abrirlo si quiero.

REY
Estamos aquí, ¿verdad? Te lo dije, ¿verdad? Y estamos aquí.

REINA
¿Nadie lo ha abierto? (pausa) No me mientas. (pausa) ¿Nadie antes lo ha abierto? (pausa) ¿Nadie antes lo ha abierto?

REY
Estamos aquí. ¿No oyes los grillos?

REINA
Puedo abrirlo si quiero.

REY
Puedes hacer lo que quieras.

REINA
Puedo.

REY
Puedes.

REINA
Puedo.

REY
(pausa) Puedes.

REINA
(pausa larga) Hace una buena noche.

REY
De verano.

REINA
Puedo.

REY
Puedes. (pausa) ¿Quieres que te lo aguante yo?

REINA
Es mío. (pausa) Me encanta respirar.

I have no legs.



MENDIGO
(cantando) I have no legs, I have no legs. I have no legs, I have no legs.

PILOTO VIEJO 1
Ya está otra vez.

PILOTO VIEJO 2
Como un niño pequeño.

PILOTO VIEJO 1
(imitando un niño) “Mama, mama, me he hecho daño en la rodilla.”

PILOTO VIEJO 2
Dios, qué agotador.

PILOTO VIEJO 1
(sigue con su imitación) “Mama, mama, ¿no lo ves? ¿No ves que me he hecho daño?”

PILOTO VIEJO 2
Es axfisiante.

PILOTO VIEJO 1
No le soporto.

PILOTO VIEJO 2
Cada día, cada puto día.

MENDIGO
(cantando) I have no legs, I have no legs. I have no legs, I have no legs.

PILOTO VIEJO 1
La casa de mi abuela era minúscula.

PILOTO VIEJO 2
Pero mira dónde has llegado.

PILOTO VIEJO 1
Muy pequeña. Una caja de cerillas. Y allí vivía ella con sus cinco hijos. Y luego los nietos. Techos bajos, muchas paredes y nidos de palomas al lado de las ventanas haciendo “gulugulugulugulu” de la mañana a la noche.

PILOTO VIEJO 2
Pero mira dónde has llegado.

PILOTO VIEJO 1
Eso es verdad.

PILOTO VIEJO 2
Nadie iba a imaginar que llegaras a ser piloto de avión.

PILOTO VIEJO 1
Para lo que me sirve.

PILOTO VIEJO 2
Eso es lo de menos, pero eres piloto.

PILOTO VIEJO 1
Soy piloto.

PILOTO VIEJO 2
De avión.

PILOTO VIEJO 1
Piloto de avión.

PILOTO VIEJO 2
No todo el mundo puede decir eso.

PILOTO VIEJO 1
Me ponía a saltar en su sofá.

PILOTO VIEJO 2
Eres piloto.

PILOTO VIEJO 1
Una vez le destrocé el sofá. Le hice un boquete con la espada de un muñeco horroroso.

PILOTO VIEJO 2
¿Horroroso?

PILOTO VIEJO 1
Era de mi abuela, pero era horroroso.

PILOTO VIEJO 2
(cantando) I have no legs, I have no legs. I have no legs, I have no legs.

PILOTO VIEJO 1
¿Quieres hacer el favor de callarte, lisiado?

PILOTO VIEJO 2
Insecto deforme.

PILOTO VIEJO 1
Escupitajo con grumos.

PILOTO VIEJO 2
Aborto demandante.

PILOTO VIEJO 1
Demonio. Fu, fu, fu.

PILOTO VIEJO 2
Fuera. No te conocemos.

PILOTO VIEJO 1
Ni nos toques.

PILOTO VIEJO 1
Apestas.

PILOTO VIEJO 2
Arrástrate hacia otra esquina.

PILOTO VIEJO 1
Cada puto día igual.

PILOTO VIEJO 2
Nadie te va a dar limosna ya.

PILOTO VIEJO 1
Al menos por aquí.

PILOTO VIEJO 2
Eso.

PILOTO VIEJO 1
Se te acabó el cuento, hez parlante.

PILOTO VIEJO 2
Cantante.

PILOTO VIEJO 1
Se te acabó el cuento, hez cantante.

PILOTO VIEJO 2
Mejor.

PILOTO VIEJO 1
Mi abuela era una mujer maravillosa, con unos senos preciosos.

PILOTO VIEJO 2
Sí, señor.

PILOTO VIEJO 1
Unos senos que le colgaban como zapatos de payaso.

PILOTO VIEJO 2
Así eran los pechos de antes.

PILOTO VIEJO 1
Unos buenos pechos, sí.

PILOTO VIEJO 2
No están hechos para los gustos de ahora.

PILOTO VIEJO 1
Todo cambia.

PILOTO VIEJO 2
Nada permanece, amigo.

PILOTO VIEJO 1
¿Me lo dices o me lo cuentas?

PILOTO VIEJO 2
Pero tu abuela debía tener unos buenos pechos.

PILOTO VIEJO 1
Sí.

PILOTO VIEJO 2
¿Verdad?

PILOTO VIEJO 1
Sí, señor. Sí sí sí. Unos buenos pechos.

PILOTO VIEJO 2
¿Sí?

PILOTO VIEJO 1
(pausa) Sí. (pausa) Unos pechos acogedores. (pausa) Mi abuela se enfadó mucho. (pausa) Me dijo: “No va a quererte nadie”. (pausa) Por lo del boquete. (pausa) Era una buena mujer, que en paz descanse. (pausa) “No va a quererte nadie”, me dijo.

PILOTO VIEJO 2
Pero eres piloto.

PILOTO VIEJO 1
Me dijo “No va a quererte nadie”.

PILOTO VIEJO 2
Sí, te escucho.

PILOTO VIEJO 1
Y su vecina, que era como una madre para ella, y que era una mujer de una presencia casi mítica, una mujer con una luz especial, el pelo blanco y fuerte, y una mirada, una mirada humilde y penetrante, llena de conciencia y de vida, de pura vida irreductible, severa pero extremadamente generosa, me miró, al ver el boquete que había hecho en el sofá, me miró después de que mi abuela dijera aquello de “No te va a querer nadie”, me miró con una decepción tan grande. Me miró, me clavó una mirada, me miró. Y aún recuerdo esa mirada. Y cada vez que la recuerdo, la mirada, siento que comprendo algo más esa decepción. (pausa) Siento que me mira así aún. (pausa) Si miro a esa esquina fijamente unos minutos estoy seguro de que la terminaré descubriendo otra vez, allí a lo lejos, escondida tras la ventana, mirándome con la misma decepción. (pausa) Hice un boquete muy grande.

PILOTO VIEJO 2
(pausa) Eres un gran piloto. (pausa) De los mejores. (pausa) Eres un referente para los muchachillos que entran en la academia, tienen fotos tuyas en las aulas, hablan de tus hazañas como si fueran gestas homéricas. Es la pura verdad. Y las mujeres te miran cuando se cruzan contigo. A tu edad aún te miran las mujeres, tu problema es que no te das cuenta, y es un pecado no darse cuenta, pero a tu edad aún te miran las mujeres.

MENDIGO
(cantando) I have no legs, I have no legs.

PILOTO VIEJO 2
Oye, piernas largas, ven aquí, que hoy me he levantado generoso. (hace ademán de sacar su cartera) Ven, anda, corre para aquí, cucarachilla, acércate. (cuando lo tiene cerca, le pisa la cabeza tirándole al suelo) ¿Qué te hemos dicho? Desgraciado, te estoy hablando, ¿qué te hemos dicho?

PILOTO VIEJO 1
Quiste de grasa, respóndele.

PILOTO VIEJO 2
Sí, respóndeme. ¿Qué te hemos dicho?

MENDIGO
Que – me – vaya.

PILOTO VIEJO 1
Mira, orejas tiene el tarado.

PILOTO VIEJO 2
Ya lo veo, qué descubrimiento, me has sorprendido, cloaca apestosa. ¿Qué te hemos dicho entonces?

MENDIGO
Que – me – vaya.

PILOTO VIEJO 2
¿Que te vayas a donde?

MENDIGO
Que – me – vaya – a – otra – esquina.

PILOTO VIEJO 2
Eso es.

PILOTO VIEJO 1
Exactamente.

PILOTO VIEJO 2
Que te vayas a otra esquina con tu jodienda interminable.

PILOTO VIEJO 1
(imitando a un niño que llora) “Soy un inválido, ese es el secreto de mi éxito, ¿no lo entienden?, ser un inválido”.

PILOTO VIEJO 2
Que te vayas de una vez, ¿estamos?

PILOTO VIEJO 1
(sigue con su imitación) “Soy un discapacitado, la sociedad debe aceptarme, la sociedad es mala porque no acepta a los discapacitados, la sociedad me tiene que aceptar, la sociedad debe aceptarnos a los discapacitados.”

PILOTO VIEJO 2
No vuelvas más. Ya te conocemos. Ya sabemos lo que quieres. Ya sabes que no te lo vamos a dar. No tiene sentido. Vete a otro lugar. Tal vez en otra esquina tengas éxito. Tal vez en otra esquina tu estrategia comercial funcione. Aquí, y lo sabes muy bien, aquí se te han agotado los cartuchos, no hay más pólvora para ti, ¿lo entiendes eso? ¿Lo entiendes? Míralo así, ¿de acuerdo? Plantéatelo así: Esto es el Fort Knox, ¿estamos? Nosotros somos el séptimo de caballería. Tenemos armas para parar un tren, para ganar la tercera guerra mundial, somos militares de élite, preparados científicamente para destrozar cualquier enemigo sin tener ni una mísera baja. Ni una pequeña, imperceptible, anecdótica baja. Sin ni siquiera despeinarnos ni rompernos la uña del dedo meñique. Y tú eres un indio bastardo solo y subnormal. Y apenas llevas un petardo mojado que te compraste el año pasado en Chinatown. Plantéatelo así. ¿Por qué no desistes de una puta vez y te marchas a otra puta esquina, me cago en el puto día en que naciste?

MENDIGO
Ahora – me – voy.

PILOTO VIEJO 2
¿Sí?

PILOTO VIEJO 1
Le has convencido.

PILOTO VIEJO 2
¿De verdad?

PILOTO VIEJO 1
Te lo ha dicho.

PILOTO VIEJO 2
¿Te vas a ir?

MENDIGO
Ahora – me – voy.

PILOTO VIEJO 2
¿Vas a cumplir tu palabra?

PILOTO VIEJO 1
Lo has conseguido.

PILOTO VIEJO 2
¿Vas a desaparecer de nuestra vida por siempre?

PILOTO VIEJO 1
Has sido muy convincente.

PILOTO VIEJO 2
¿Vas a desaparecer de nuestra vida por fin?

PILOTO VIEJO 1
Te ha dicho que se va a ir.

PILOTO VIEJO 2
¿Sí? ¿Va a acontecer ese milagro?

PILOTO VIEJO 1
Esas han sido sus palabras.

PILOTO VIEJO 2
¿Me lo puedes repetir? ¿Puedes regalarme los oídos, por lo que más quieras?

MENDIGO
Ahora – me – voy.

PILOTO VIEJO 2
(deja de aplastarle la cabeza contra el suelo) Te lo agradecemos.

PILOTO VIEJO 1
De todo corazón.

PILOTO VIEJO 2
En el fondo eres un buen tipo.

PILOTO VIEJO 1
Al menos sabe escuchar.

PILOTO VIEJO 2
Yo pensaba que no sabía.

PILOTO VIEJO 1
Pero te ha demostrado que sí: Sabe escuchar.

PILOTO VIEJO 2
Lo cuál es una buena lección.

PILOTO VIEJO 1
Exactamente.

PILOTO VIEJO 2
La gente siempre puede sorprenderte.

PILOTO VIEJO 1
La gente puede cambiar.

PILOTO VIEJO 2
Es esperanzador comprobarlo.

PILOTO VIEJO 1
Sólo hay que darles los estímulos correctos.

PILOTO VIEJO 2
Y ser paciente.

PILOTO VIEJO 1
Sí, señor. (pausa) Tú también eres un buen piloto.

PILOTO VIEJO 2
Muchas gracias.

PILOTO VIEJO 1
Al menos yo lo creo.

PILOTO VIEJO 2
Estaba esperando que lo dijeras.

PILOTO VIEJO 1
Lo sé.

PILOTO VIEJO 2
Finalmente has sido humilde y lo has dicho.

PILOTO VIEJO 1
Me siento generoso.

PILOTO VIEJO 2
Estás más guapo así.

PILOTO VIEJO 1
Hago lo que puedo.

PILOTO VIEJO 2
No nos sirve de mucho en estos momentos, tienes razón, pero yo lo sé. Yo lo sé y tú lo sabes.

PILOTO VIEJO 1
Sí, señor.

PILOTO VIEJO 2
Yo soy un buen piloto y tú eres un buen piloto.

MENDIGO
(cantando en el mismo lugar de siempre) I have no legs, I have no legs. I have no legs, I have no legs.

PILOTO VIEJO 2
(pausa larga) Tu abuela debía de tener unos pechos preciosos.

PILOTO VIEJO 1
¿Mi abuela? (pausa) No lo sabes tú bien.

PILOTO VIEJO 2
A veces aún recuerdo como eran antes los pechos de las mujeres. (pausa) A veces aún puedo recordarlos.

PILOTO VIEJO 1
Acogedores. Eran acogedores.

PILOTO VIEJO 2
(pausa) Exactamente.

This time we've got it right.



NEPO
Me acuerdo perfectamente de la sensación. Me acuerdo de pensarlo al poner esta cinta. Con ocho años. Me acuerdo de pensarlo al poner esta canción y pulsar play y en ese momento pensar: Agüita. ¿Y si ahora, en este mismo instante, justo ahora, hay otra persona, una niña, porque yo soy heterosexual desde que nací, vaya, una niña de ocho años también, en alguna otra parte del mundo, que esté poniendo este casette justo en el mismo lugar en el que yo lo pongo, y pulsa play a la vez que yo y escucha la misma canción a la vez que yo? Claro, esto era antes de internet y de spotify y de youtube, ¿no?

SERGI no responde. Se enciende un cigarro.

NEPO (CONT)
Me acuerdo de pensarlo y de decir: Si esa persona existe, esa será mi verdadera alma gemela, la persona que siente lo mismo que yo, porque la música es el espejo de tu alma, de aquello más esencial que hay en ti, ¿o no, Sergi?, y si ella ha decidido escuchar la misma canción que yo en el mismo momento que yo es porque ella, esa persona hipotética, ella posee un alma que es, en esencia, un espejo de mi propia alma.

NEPO también saca de la caja un radiocassette antiguo.

NEPO (CONT)
Y si el milagro acontece y esa persona existe, (lleva el radiocassette hasta un rincón) esa será la persona que me complementará de verdad, porque su alma, que se ve reflejada de la manera más pura en la música como antes te decía, su alma está hermanada con la mía, así que esa será la persona me aceptará como soy, con mis monstruos, con mis ángeles,

NEPO (CONT)
...esa será la persona a la que nunca jamás podré herir, nunca jamás podré defraudar ni herir ni querer en exceso, y nunca jamás me fallará a mi, (se agacha y enchufa el radiocassette)porque nuestros caminos son en el mismo camino, porque se habrán fundido, si no antes, en el momento en que los dos habremos puesto esta canción a la vez, y nuestra vida no dejará de ser incompleta hasta que no nos encontremos cara a cara. (mete el casette en el radiocassette) Puede sonar duro. Pero cuando nos encontremos sabremos inmediatamente que por fin, al fin, Sergi, vamos a ser felices para siempre.

"Oh, señor. Sí, señor. Salva a este anciano profesor."



SERGI
¿Me quieres?

CARLOTA
¿Tú qué crees?

SERGI
Dímelo.

CARLOTA
Me da pereza.

SERGI
¿Qué?

CARLOTA
No quererte me da pereza. Una pereza que te cagas.

Pistoletazo de salida



"Tothom s’aïlla allà fora. Amb les seves feines, els seus IPods, els seus Facebooks, els seus llibres al metro i la seva cocaïna. (pausa) Si vols canviar algo, si vols, si vols ser subversiu, atreveix-te allà fora. Trenca les cadenes allà fora. És allà fora on s’han de fer les coses. Estimar és compartir. Suena jipi? Pues ara seré jipi. Estimar és acceptar que ets una puta persona de merda, i nosaltres, els altres, també som unes putes persones de merda. I és maravellós, Simó. És el millor que hi ha, és el millor que hi ha en el món, ser una puta persona de merda. "