I wish it could happen to me . (3 de 6)

El Viajero y La Redentora conversan. Ella chapurrea el inglés, pero lo suficiente para entenderse. Ella dice que le ha visto antes, y le pregunta si viaja solo. La conversación transcurre con una extraña comodidad, como si se conocieran de hace mucho tiempo, como si compartieran un secreto que ninguno de los dos conoce aún. Ríen. Y cuando ella ríe él piensa que todo este viaje parece haber merecido la pena. Y cuando él ríe siente que hacía siglos que no reía y no se había dado ni cuenta.

La Redentora invita a El Viajero a un concierto en un bareto llamado Big Bang o Bada Bing o Bongo Bong o algo así. Allí toca un grupo de rock ruidoso liderado por un Grunge Bajito. Parece convencido de su papel de front-man de banda post-adolescente.


Nitch on live @ Monasterio 9/1/10

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El Viajero siente un orgullo extraño al observarle, sea lo que sea lo que la vida espera de él, tiene la certeza, por más arrogante que suene, de que será algo mucho más elevado. En algún momento podría parecer que el Grunge Bajito le hace un gesto cómplice a La Redentora.

Al amanecer, tras una noche de baile y risas, La Redentora le pregunta al Viajero donde piensa dormir, y al saber del robo le invita a su casa. Él, por hacerse el caballero, le dice que no hace falta, que buscará un hostal, pero no insiste mucho, al menos no tanto como ella. Así que los dos van a casa de La Redentora, que vive con su Madre delante del puerto.

La Redentora y su Madre viven en el piso de arriba, gozan de una terraza privilegiada. Allí se encuentran con la Madre, que ha terminado de desayunar y se fuma un buen canuto de marihuana. La Madre invita a su hija y al invitado a sentarse con ella. La Redentora accede pero prácticamente no dirá nada en toda la conversación, se limitará a encender el ordenador y poner una playlist de La Velvet Underground.

La Madre invita al Viajero a fumar y le habla de su trabajo de enfermera. Le dice que en algún momento ha probado todas las drogas que ella misma prescribe, ya que considera que lo más ético es conocer de primera mano aquello que va a pedir que tomen los demás. Es una mujer con ojeras marcadas y voz arrastrada.

La Redentora apenas hace nada, sólo pone una canción: “If you close the door”, cantada por la melancólica voz de Edie Sedgwick. Al final, por mucho que La Madre hable, esa canción es lo único que El Viajero escucha.

Es de día, pero La Redentora decide que hay que dormir un poco y lleva a El Viajero a su cuarto. Allí, ella duerme en la cama y él en un colchón del suelo. Están agotados. En duermevela, él echa un último vistazo a la chica y siente que el futuro es desconocido y prometedor. Se pregunta si era esto a lo que El Mentiroso se refería con “El espíritu del Rickshaw”.