Lola, la comedianta.

Hace unos meses, en esta entrada, comentaba un peculiar proyecto que estábamos cocinando un grupo bastante heterodoxo.

Finalmente, el pastel salió del horno en la clausura del Festival de Teatro Temporada Alta, en Girona.

Y, aquí, cortesía de mi amiga y socia Marina Raurell, tienen un pequeño aperitivo del espectáculo.

LOLA LA COMEDIANTA 'Oscuridad' from marinaraurell on Vimeo.



El resto, esperemos, en un teatro cercano a su casa. La de usted, digo.

Canela en rama.

SARITA
Me siento rara. (pausa) Pero bien, ¿eh? Rara de bien. Osea, estoy de puta madre. Hacía años que te tenía ganas, nen. (pausa) Pero me siento rara de que es como que ahora no necesito a nadie, ¿sabes? Osea, claro que necesito a peña, yo más que la mayoría de la gente, claro, además, pero me siento, no sé, como que para lo simple, ¿no?, para ser feliz, para eso, para sólo ser feliz, para sólo ser feliz y punto, ¿no?, para eso no necesito a nadie. (pausa) No siempre me siento así, ¿eh? De hecho, no me siento así casi nunca. Esto es la excepción, ¿no? Yo siempre he necesitado a alguien en mi vida, ¿no? (pausa) ¿Tú sabes cuál va a ser el futuro, nen? (pausa) “Las chicas de oro”. La serie esa que daban para las abuelas, ¿sí? Pues seremos como ellas. (pausa) Osea, vamos a acabar de viejos compartiendo piso entre colegas, como cuando tienes veinte años, nen, ¿y tú sabes por qué? (pausa) Porque la pareja ya no sirve. (pausa) El mundo tal y como lo conocemos se va a tomar por culo. No sé qué va a venir ahora, no, no, en serio, no sé si va a venir si el neo-feudalismo, nen, o la anarquía rollo Mad Max o el totalitarismo chungo en plan peli de Tom Cruise, ¿me pillas? (pausa) La pareja es una empresa fallida ahora. Es como abrir una tienda de discos en el puto siglo XXI. Nadie quiere invertir en algo que no da rendimiento, es un suicidio, nen, económico, y no nos queremos dar cuenta, porque aún estamos con la idea del amor esa de las pelis de Walt Disney y de Pretty Woman y toda esa mierda, nen. Pero eso es antiguo, y al final nos vamos a dar cuenta. Y entonces tendremos que hacer las cosas de otra manera, ¿sabes? Nos guste o no, tenemos que hacer las cosas de otra manera. Es lo que hay. (pausa) A mí Shen me admira mogollón, ¿no?, pero es que yo no quiero ser un referente de nadie, yo no quiero que nadie me tenga como ejemplo de valor ni de auto-superación ni de nada así de mierda, que es lo mismo como que me tengan pena. (pausa) A mi, si me follan, quiero que me follen por gusto. ¿O no? (pausa) Como tú, porque tú me has follado por gusto, ¿no?

Fora de temporada



La FRUTA 1 está colgada del árbol. La FRUTA 2 lleva un rato sobre el cesped.

FRUTA 1
¿Cuanto tiempo llevas?

FRUTA 2
¿Eh?

FRUTA 1
(pausa) Ahí, digo.

FRUTA 2
Sí.

FRUTA 1
¿Cuanto tiempo llevas ahí?

FRUTA 2
No sé.

FRUTA 1
(pausa) Te echo de menos.

FRUTA 2
(pausa) ¿Sí?

FRUTA 1
Muchísimo. (pausa) ¿Me echas de menos?

FRUTA 2
Tengo frío.

FRUTA 1
¿No me echas de menos? (pausa) Dímelo.

FRUTA 2
(pausa) ¿Qué?

FRUTA 1
Dímelo.

FRUTA 2
No, ¿qué echas de menos? (pausa) ¿Qué es lo que echas de menos?

FRUTA 1
(pausa) No sé.

FRUTA 2
¿No lo sabes?

FRUTA 1
Te echo de menos.

FRUTA 2
Pues pregúntatelo. (pausa) Hoy no. No hoy, si no quieres. Ni mañana, ni el otro. Ni este mes. (pausa) Pero pregúntatelo. (pausa) Algún día, pregúntatelo. (pausa) La vida tira, por las cuatro esquinas tira, la vida. ¿Lo sabes? Y tira, y tira, y tira. Y tira. La vida tira. Y yo, aquí. Aguanto el tipo, ¿no? O lo intento. Tú lo ves, desde, aunque, ¿no? Estás lejos pero lo ves. (pausa) Visto con elegancia. Lanzo voces cálidas cuando es preciso. Y aguanto el frío como una campeona. Porque aquí hace frío. Aquí hace un frío que pela. Y no es un chiste. Aquí hace un frío que pela.

FRUTA 1
Yo estoy contigo. Aunque no me mires yo estoy contigo.
FRUTA 2
Administro mi rabia.

FRUTA 1
Me siento como...

FRUTA 2
Porque yo administro mi rabia.

FRUTA 1
...como empachada. Como con un empacho. No debería haber dejado entrar las lombrices. Ahora no hay quién las saque de aquí, a las lombrices. Están como, son como, hay más de dos y más de tres. Parece que bailen.

FRUTA 2
Hay que tener rabia.

FRUTA 1
Son graciosas, las lombrices. Son simpáticas. A mí me quieren mucho.

FRUTA 2
Me cago en Dios, lo diré otra vez: Hay que tener rabia.

FRUTA 1
Pero son pesadas. No paran de moverse. Las lombrices estas son unas brasas del copón, ¿vale? Joder.

FRUTA 1
Es sano...

FRUTA 2
Les das la mano y te cogen el brazo, ¿sabes?

FRUTA 2
...escuchar a la rabia, y sacarla afuera.

FRUTA 1
Pero yo no puedo sacarlas fuera ya, a las lombrices estas de los cojones, están comiéndose toda mi pulpa, ¿a quién coño le gusta que le coman la pulpa? (media pausa) ¿Cuanto tiempo llevas ahí? Yo te lo voy a decir, cuanto tiempo llevas ahí. Demasiado. ¿Y ahora como hostias saco yo a las lombrices estas de la puta madre que las parió?

FRUTA 2
Todo irá bien.

FRUTA 1
¿Y yo cuando bajo?

FRUTA 2
Todo a su tiempo.

FRUTA 1
¿Pero cuanto tiempo llevas esperando?

FRUTA 2
Tengo frío.

FRUTA 1
(pausa larga) Vendrán.

FRUTA 2
(pausa) Sí que vendrán.

FRUTA 1
(pausa) Claro que vendrán.

FRUTA 2
Nunca todo fue tan claro.

FRUTA 1
Vendrán.

FRUTA 2
Nunca todo fue tan fácil, ¿verdad?

FRUTA 1
Claro que vendrán.

FRUTA 2
Nunca todo fue tan putrefactamente verdad.

FRUTA 1
Eres un ángel.

FRUTA 2
Nunca todo fue tan prometedor, preciosa.

FRUTA 1
(con una media sonrisa) Una Ángela.

FRUTA 2
Y debo decirte una cosa.

FRUTA 1
Dime, Ángela.

FRUTA 2
Es un momento importante. Fundacional.

FRUTA 1
¿Cómo?

FRUTA 2
Fundacional.

FRUTA 1
(burlona) ¿Fundacional?

FRUTA 2
De verdad, esto es importante, de verdad.

FRUTA 1
¿Fundabadadabacional?

FRUTA 2
Suavidad en el gesto, la arcilla está fresca. (pausa) Aún.

FRUTA 1
Oye.

FRUTA 2
¿Me has entendido?

FRUTA 1
(pausa) Escucha.

FRUTA 2
Suavidad. El tallo está a esto. (pausa) A esto.

FRUTA 1
¿Y si decido, y si al final yo no quiero bajar? Ay, joder con las lombrices. ¿Y si al final no quiero bajar? Mira cuanto tiempo llevas ahí, y no te han venido a buscar. ¿Para qué quiero yo eso? Y, cuando te vengan a buscar, si es que vienen, vaya, si es que, a ver, cuando te vengan a buscar, ¿qué? ¿Entonces qué? ¿Habrá merecido la pena? Me gusta estar aquí, hay sombra, el viento me balancea, es divertido, no me aburro, eso te lo aseguro. Ay, joder. Oye, escucha, no todas bajan, ¿no? (pausa larga) No todas bajan. Mira.

FRUTA 2
¿Dónde?

FRUTA 1
Mira. Ahí. Ahí vienen.

FRUTA 2
Sí.

FRUTA 1
¿Los ves? (Pausa) Ahí vienen.

FRUTA 2
¿Me echas de menos? (pausa) Dímelo.

FRUTA 1
(pausa larga) Ahí vienen.

Lorca Representando.



"Tengo que decir que este concepto del arte por el arte es una cosa que sería cruel si no fuera, afortunadamente, cursi.

Ningún hombre verdadero cree ya en esta zarandaja del arte puro, arte por el arte mismo.

En este momento dramático del mundo, el artista debe llorar y reír con su pueblo. Hay que dejar el ramo de azucenas y meterse en el fango hasta la cintura para buscar las azucenas.

Particularmente, yo tengo una ansia verdadera por comunicarme con los demás. Por eso llamé a las puertas del teatro y al teatro consagro toda mi sensibilidad."


F.G. Lorca, en una entrevista de junio de 1936. Sacado del libro de Ian Gibson.

Siguiendo en la línea canina...



Sábado 16 de Octubre. 01:15 AM. En el Auditori del Festival de Sitges.

27 de Septiembre

Pienso en el consejo que le daba García Lorca a sus amigos:

“El secreto de la felicidad. Traza un mapa de tu deseo y vívelo en armonía y belleza.”











(extracto de mi intervención en el libro "27 de Septiembre", de próxima publicación, editado por Esmeralda Berbel)

Cap-Grossos

29 de Septiembre. Huelga a la japonesa. El resultado, en breve.











"La peña está girada. Las empresas las llevan peña. Las empresas están giradas. Son empresas sicóticas. Sin ningún tipo de razonamiento."













Fotos de Miquel Tàpies.

¿Pero tú te has informEEEEo?



Se aproxima,

niño barbudo,

un país suave.

Y que haya que cerrar

las ventanas por la noche,

y apagar el zumbido

de los ventiladores

nos facilitará las cosas.

Amparémonos

en este frío

y plantemos enredaderas

de invierno.








Banda sonora no original.

Todos invitados.




Sincroniza tu reloj,

conéctalo a tus ojos,

que cada "tic tac" sea un parpadeo,

un limpia-parabrisas que haga más diáfana la carretera.

Desnuda las orejas,

hagamos entre todos un túnel amplio

de tímpano a tímpano.

Ensanchemos los pulmones,

tanto que quepan dentro

las cuatro estaciones del año.

Dejemos que las hojas caigan por su propio peso,

cuando ya no posterguen su destino

de ser compost.

Lustroso y afilado,

el sable quieto en la cintura;

no nos interesa la épica frenética

que febrilmente excitaba a Bertrand de Born,

por más que saborees

la sangre fresca que guardas en el cielo de la boca.

Anclado en el sexo,

como un fakir que reposa

sobre las brasas,

nota como el viento azota tu piel

y cambia la forma de las dunas.

Esas ondas mudas que bailan

son las huellas de las yemas de tus dedos,

enamoradas del caos,

como los cristales brillantes de colores

de un caleidoscopio.

Han venido aquí para sorprenderte,

es lo que ellas entienden por una fiesta.

Y estamos todos invitados.

Trasplante de raíces

El otro día, viajando en autocar, el Pequeño Gran Cacamosca, que ahora ya tiene siete años, me cogió el IPod y los auriculares y se puso a escuchar música en modo aleatorio a su pedo.

Sentado a su lado, me fijaba en qué canciones le gustaban lo suficiente como para no pasar a la siguiente. Era como un test de mercado con el más desprejuiciado y virgen de los públicos.

Algunas de sus favoritas fueron esta, esta, esta(imagino que las palabrotas ayudaban...), o incluso, sorprendentemente, esta otra.

Claro, el pobre debía buscar música infantil y se encontraba con mi esquizofrénica selección musical.

Y, de golpe, se encontró con este tema:



Esta canción, como charnego hijo del 79 que soy, yo la asocio a mi familia andaluza, a los yonkis que me han rodeado toda la vida, al calorrismo, a la peli de Saura of course, al amor de barriada y a los viajes en coche que hacía con mi madre de pequeño, donde sonaba Manzanita y Serrat.

Pero el Pequeño Gran Cacamosca ponía sonrisa de Matutano mientras la escuchaba y decía sin parar: "¡Toy Story! ¡Toy Story!"

Porque para él esa canción le recordaba a esta otra:



Esto es lo que se llama un trasplante de raíces culturales. A saco.

Teen

Suenas como una canción

de la época berlinesa de Lou Reed.

Y yo me siento como un tema punk

de dos minutos y medio.

Descubro que la mejor manera de observarte

es sin que lo percibas.

Como un adolescente que se sube de puntillas a la puerta del vestuario de las chicas

con miedo y excitación por ser descubierto.

Llama ténue,

desde lejos esbozo el guión de sus idas y venidas.

Tal vez encuentre un flanco

desde donde despejar la nube.

Pego la oreja a los raíles

e intento distinguir el rumor.

Adivino una música lejana:

Parece que me llama.




Dream Team



Esta temporada, unos cuantos artistazos y el que esto suscribre vamos a ponernos manos a la obra con un proyecto teatral del que vamos a aprender mogollón.

En breve, más información. ¡Qué ganicas que tengo!

Pongo este video porque no he encontrado un video decente para esta canción. Esta es la verdadera pista.

Sentimiento popular.

Daban un telefilme el otro día sobre lo de siempre:

Desencuentros entre chico y chica.

Lo de siempre.

Lugares comunes.

No salía Matthieu Amalric fumando constantemente con sus ojos de sapo sentimental, rodeado de francesas bellas que cantan ópera y de franceses elegantes que fuman tanto como él.

Más bien jóvenes famosos desubicados a los que les roban miles de euros en un burdel,

ex-novias obsesivas,

llamadas intempestivas sollozantes,

ataques de violencia ante las fuerzas del orden,

groupies ambiciosas en conciertos de rock provinciano,

y artistas de performance aficionados a los IPhone y la auto-lesión.

Ya sabes. Lo de siempre.

Por suerte para mí, una tormenta acabó con mi sintonizador de la TDT.

Y fue entonces que entendí lo necesario de una buena alimentación,

y que sólo hay un camino.

Sólo uno.

Que no hay mayor escupitajo a la cara del miedo que amar lo inexplicable.

Que el conductor del Rickshaw espera que le pidas que acelere,

y que cuando lo haces te responde con una sonrisa que dinamita cualquier melodrama.

Tan sólo tengo una pregunta:

¿Era necesario ir a cenar esta noche a un japonés?

Y aún tendría otra más:

¿Lo de siempre?








Premonición

Celebro tu funeral regalándome un día de fiesta.

No creía que estuviera en mi naturaleza el vivir estos duelos.

De hecho, ayer me lo explicaban en un bar de cócteles.

Compadecí a la chica por sufrir cierta muertes.

Y, como si sus palabras hubiesen sido una premonición, veinticuatro horas después me veo obligado a hacerte una visita al tanatorio.

Se despierta mi naturaleza necrófila y brindo por tu cuerpo inerte.

Ahora sí que podremos amarnos.







Fotografía de Lan Dry.

I wish it could happen to me . (6 de 6)

El Viajero visita, algo ciego aún, al Sin Patria y le pide pegarse una ducha. El Sin Patria accede con un gruñido.

Cuando sale de ducharse, el Sin Patria sigue meditando.

El Viajero le pregunta si eso le sirve de algo.

“God is an evil motherfucker. – responde el Sin Patria -And I bet you even his breath stinks like shit. But he’s the boss. And you have to suck the boss’s cock, either you like it or not. That’s the way it is. So that’s why I meditate, I’m sucking God’s cock hoping he acknowledges me. And sometimes he does listen. And sometimes he even gives me what I ask him for. Sometimes he does. But I gotta suck it real hard.”

El Viajero se va a la Estación del Norte y pide billeta para el primero que salga hacia el destino que sea. Portugal, por ejemplo.

En el autobús, El Viajero parece triste.

Finalmente, las lágrimas, que llevaba guardando desde hace días, brotan de los ojos del Viajero.

Buscando calmarse, El Viajero se pone a meditar, como vio hacer al Sin Patria.

El Viajero se concentra con fuerza.

Cuando abre los ojos, El Viajero descubre, sentada a su lado, una (posible) Nueva Redentora.

En ese momento, algo hace que El Viajero tome conciencia de ser el personaje de una historia. Y eso no le molesta, y tampoco le alegra. Pero le libera un poco.

Y de eso se trata, ¿no?
















(fin)

I wish it could happen to me . (5 de 6)

Finalmente La Redentora y El Viajero se despiden.

Él la deja en la cama y se prepara para marcharse.

La Redentora, pequeña, tímida, casi desamparada le sugiere al Viajero que se quede, que tal vez se esté precipitando pero le gustaría estar más con él.

“You are a sad boy.- le dice- I’d love to make you happy.”

Él dice que debe irse, aunque nunca ha oído a nadie decirle algo así y le emociona.

Tal vez sea una locura, pero ella le promete ir a verle muy pronto a su ciudad. No quiere acompañarle. No le gustan las despedidas.

A la salida, El Viajero se cruza con La Madre y se despide de ella. Al darle dos besos siente algo así como un escalofrío.

El Viajero sale a por el Autobús que le lleva al aeropuerto.

En la parada, El Viajero se sienta.

Anochece y El Viajero no sube al autobús.

Decide volver a casa de La Redentora...

Al volver, El Viajero descubre a La Redentora besándose en el portal con El Grunge Bajito. Es de noche.

El Viajero se quiebra por dentro. No sabe lo que siente. Marcha de allí corriendo. Se pierde en la noche y se emborracha. Por suerte, lleva dinero en el bolsillo para gastar.



En un bar, El Viajero descubre al Mentiroso, que está explicándole la historia del “Espíritu del Rickshaw” a otro Pobre Incauto al que seguramente pretenderá robar.

El Viajero compra un paquete de tabaco y se lo fuma entero mientras les espera fuera del bar. Una vez El Mentiroso y el Pobre Incauto salen, El Viajero se interpone entre ellos con rabia y acaba pegándole una paliza algo al Mentiroso, quién intenta defenderse diciéndole que “I didn’t take your passport, man. At least I didn’t take your passport!”.

El Viajero no deja de golpear al Mentiroso hasta que empieza a ver sangre.

El Viajero coge todo lo que El Mentiroso lleva consigo, incluído algo de éxtasis o algún alucinógeno similar.

El Viajero acaba viendo el amanecer en La Barceloneta, colocado de lo que fuera que llevaba El Mentiroso consigo.

El agua sucia.

Las gaviotas comiendo.

Los guiris.

Hay algo bello en todo eso a pesar de todo.

El Viajero se siente diabólico. Y eso le gusta.

I wish it could happen to me . (4 de 6)

A media tarde, El Viajero se despierta y sale en dirección al Locutorio, a ver si por fin recibe noticias de Casa. La Redentora le acompaña y le dice que puede quedarse unos días más si no encuentra a su familia. Ella parece feliz.

El Viajero por fin localiza a su Casa. Le compran un billete de vuelta. Saldrá mañana. La reacción del Viajero no es tan entusiasta como cabría esperar.

El Viajero le dice a La Redentora que marchará mañana.

Ella responde besándole.

El Viajero y la Redentora pasan las últimas 24 horas de él en BCN en la cama.

Hablando...

Haciendo el amor...

Riendo...

Jugando...

Dibujando...

Contando sus secretos más íntimos...

Ella le canta “After hours”, de la Velvet Underground.



If you close the door
the night could last for ever.
Leave the sunshine out and say 'hello' to never.
All the peolple are dancing and they're having such fun,
I wish it could happen to me
but if you close the door
I'll never have to see the day again.

If you close the door
the night could last for ever,
leave the wineglass out
and drink a toast to never.
Oh! someday I know someone will look into my eyes
and say 'hello'
you are my very special one.

But if you close the door
I'll never have to see the day again














(continuará)

I wish it could happen to me . (3 de 6)

El Viajero y La Redentora conversan. Ella chapurrea el inglés, pero lo suficiente para entenderse. Ella dice que le ha visto antes, y le pregunta si viaja solo. La conversación transcurre con una extraña comodidad, como si se conocieran de hace mucho tiempo, como si compartieran un secreto que ninguno de los dos conoce aún. Ríen. Y cuando ella ríe él piensa que todo este viaje parece haber merecido la pena. Y cuando él ríe siente que hacía siglos que no reía y no se había dado ni cuenta.

La Redentora invita a El Viajero a un concierto en un bareto llamado Big Bang o Bada Bing o Bongo Bong o algo así. Allí toca un grupo de rock ruidoso liderado por un Grunge Bajito. Parece convencido de su papel de front-man de banda post-adolescente.


Nitch on live @ Monasterio 9/1/10

NITCH | MySpace Music Videos


El Viajero siente un orgullo extraño al observarle, sea lo que sea lo que la vida espera de él, tiene la certeza, por más arrogante que suene, de que será algo mucho más elevado. En algún momento podría parecer que el Grunge Bajito le hace un gesto cómplice a La Redentora.

Al amanecer, tras una noche de baile y risas, La Redentora le pregunta al Viajero donde piensa dormir, y al saber del robo le invita a su casa. Él, por hacerse el caballero, le dice que no hace falta, que buscará un hostal, pero no insiste mucho, al menos no tanto como ella. Así que los dos van a casa de La Redentora, que vive con su Madre delante del puerto.

La Redentora y su Madre viven en el piso de arriba, gozan de una terraza privilegiada. Allí se encuentran con la Madre, que ha terminado de desayunar y se fuma un buen canuto de marihuana. La Madre invita a su hija y al invitado a sentarse con ella. La Redentora accede pero prácticamente no dirá nada en toda la conversación, se limitará a encender el ordenador y poner una playlist de La Velvet Underground.

La Madre invita al Viajero a fumar y le habla de su trabajo de enfermera. Le dice que en algún momento ha probado todas las drogas que ella misma prescribe, ya que considera que lo más ético es conocer de primera mano aquello que va a pedir que tomen los demás. Es una mujer con ojeras marcadas y voz arrastrada.

La Redentora apenas hace nada, sólo pone una canción: “If you close the door”, cantada por la melancólica voz de Edie Sedgwick. Al final, por mucho que La Madre hable, esa canción es lo único que El Viajero escucha.

Es de día, pero La Redentora decide que hay que dormir un poco y lleva a El Viajero a su cuarto. Allí, ella duerme en la cama y él en un colchón del suelo. Están agotados. En duermevela, él echa un último vistazo a la chica y siente que el futuro es desconocido y prometedor. Se pregunta si era esto a lo que El Mentiroso se refería con “El espíritu del Rickshaw”.