Balance de Cuentas



Te necesito. Y me olvido cada siete días de lo mucho que te necesito. Más que a nadie, más que al desorden. Intimamente, apenas con la radio puesta y poco más, es contigo cuando siento que el universo me acepta. Y ya sabes, tú lo sabes, lo mucho que eso me puede torturar. You know, this is my dream-room. Mirando el mundo con la boca abierta y arena del desierto en un recoveco de la boca, como Nick Cage en Raising Arizona, y al fondo una chica rubia monta a caballo. The white horse. Déjalo que baje, que baje, descárgalo, confia y quiérete. Ya has pasado el examen, ahora vuela, por todos tus Muertos, por todas tus Muertes. Me quedan catorce parricidios mas. Catorce catarsis, catorce oportunidades para saltar. Turn on, tune in and drop out. And if you wanna ride, go ride the white horse. El ermitaño de la cabaña llama, y llama. Y le grito pero no me oye, porque el viento aleja mi voz. A prendre pel cul. Debo acompañarle en su cabaña, le regalo mis Ray-Ban si hace falta, un rato, aunque sea solo un rato. Se rompe la cáscara. El blanco se resquebraja y el negro ocupa su posición como tela de araña. Te necesito. Y me olvido cada tres horas de que tú nunca te escapas. Pero pides. Claro, pides como todos, como todo. Pero das. Pides. Pero das. Omar me acompaña. Omar sabe de lo que hablo. Conque me entienda él, ahora mismo, tengo suficiente. Jerarquías y gallinas sin cabeza que suben y bajan escaleras, el reloj marca la hora de ejercitar el humor. Por eso te necesito. Cuando te llevo en la piel, se me despierta el humor. Tengo el traje de neopreno y la escafandra, solo hace falta que te abras de piernas. Y una bonita postal de cumpleaños para el maestro del "swagger walking". Cuando te llevo en la piel, te digo, por encima o por debajo de otros sudores, cuando te llevo en la piel sé que Jerry Lewis tenía razón. Y me siento un hombre. Dios bendito, que alguien me recuerde que es cuando te llevo en la piel que verdaderamente me siento un hombre. Y lo demás, por ir a un lugar común, es vanidad. Y, ya que hacemos un tour de clásicos de ayer y de hoy, la felicidad es para el que la conquista. Te necesito. Y eso no quiere decir que no me guste mirar video-clips de Abba en un bar de Vilanova del Camí, o que no disfrute yendo a visitar a mi zapatero, ese que tiene las fotos de los peces enormes que ha pescado enmarcadas tras su mostrador. Y no me creo que se haya roto la foto; y si se ha roto es porque la movías de sitio, tal vez para esconderla; y si se ha roto sin que la tocaras entonces ya es peor porque el símbolo toma aún más poder. Por cierto, ¿te he dicho que me sacan de quicio las gallinas sin cabeza? Y, de verdad, en principio rechazo la violencia, ¿pero puede alguien decapitar a la rubia rapera del anuncio de Iberia? Por cierto, Nick Cage es un gran respirador. I have to say that again, Nick Cage es un gran respirador. Y Omar lo sabe. Catorce huevos que se rompen, catorce embriones. Catorce puertas para limpiar la mirada. Y no sé si Alicia Keys es muy hortera, pero puede ser una buena ocasión. Una despedida. Un heroinómano en una bañera. Serge Gainsbourg escribiéndole una canción sobre felaciones a France Gall sin que ella se de cuenta. El reloj marca la hora de ejercitar la paciencia. Y por eso te necesito, porque contigo, al menos en el momento en que estoy contigo, las agujas del reloj dejan de ser aguijones. A menos que quieras dejar el casco de la moto y las dos maletas en mi casa, entonces sera otro tema. Porque te entiendo. Y como te entiendo me das miedo, con tu voz perezosa. Y, y esto es inútil que te lo diga, no todos los aullidos son palabra sagrada. Y en demasiadas ocasiones los figurantes, los extras, se apropian del rol protagonista más de la cuenta. El ermitaño de la cabaña insiste. Ahora voy. Vale. Tan solo una canción más de Alicia Keys, espera a los bises. Son unos bises largos, vale, pero son unos bises. Y luego voy. Sí. Lo he decidido. Luego voy a la cabaña. Catorce. Catorce caricias más. Y compasión para las gallinas. Y tú, tú a mi lado, antes, después, como bien sabe el jovencito Serrat. Te necesito. Y celebro cada veinte segundos lo mucho que te necesito. Pero nací con hambre, y acepto que en el líquido busco saciar mi sed de sólido. Algo habrá que hacer. Por eso me alegro de que hayas vuelto. Aunque el calor me mate y me cueste venir a tu encuentro. Aunque la danza espiral del fuego me obligue a bailar, sé que al final tú me colmas. Sin cambiar de tema, recuerda que la desesperación no es elegante. Y que la seda es una cara más de tu inmenso poder. No es la única, pero tampoco la menor. Y pide, como seda que es, mucho tacto. Porque sin tacto no hay gozo. Te he entendido perfectamente, el desierto no es lugar para derrapar, a menos que seas un hortera dominguero. Y eso es precisamente lo que no queremos. Por eso te necesito. Porque contigo respiro.



"Paraules que m'agradaria que algun dia es convertissin en cançons"

Omar, Le Mani Forti. International tour dates aquí.

10 comentarios:

Anna dijo...

Quiero verte en "Le Mani Forti".
A ver si encuentro una data que me vaya bien... (pero estás un poco lejos... ai...)

un petò!
Anna

Anónimo dijo...

dios
escalofriante


dame cita mon amour


aldoro

Anónimo dijo...

vale. ahí estás. ahí.
"t'estimo. tenies raó las pelis intentan entendre'ns, pero no sempre ens entenen...". estáis preciosos. como una piedra.
petonet. neus

Mr.K dijo...

Me has dejado hecha polvo. Menos mal que en el mismo texto estaba el remedio: me he puesto Les sucettes y ya me siento mejor.

Audrey dijo...

joder...vaya setmaneta m`estas donant eh!! ;))

Anónimo dijo...

SOlo se me ocurre una cancion para este texto.
" Je suis venu te dire que je m´en vais"

Cada dia estás más Vian , que por cierto me acabo de dar cuenta de que contiene tus letras.

Manon o B.B o Elisa o Lola o Marilou

Prisamata dijo...

Anna, digue'm una data i veuré el que puc fer...

Aldoro, ¿vamos a ver a la Percances?

Neus, tú me pillas... ¿Como va el árbol, el niño y el libro?

Mr.K, se supone que es un texto de auto-ayuda, veo que no he tenido mucho éxito contigo...

Audrey, se hace lo que se puede

Lola, Red-Bull te da alas...

Anónimo dijo...

vá bien. cuándo vienes a vernos?
un beso nene. n.

Prisamata dijo...

Neus, cuando tú me digas.

sin querer te atropello dijo...

fa
fa
fa
fa
fascinado

qué envidia me das, cabezota