Buena mierda, hermano

Justo ahora parecía que, por unos segundos, se abría el cielo un poco. No hace frío. No demasiado, vaya.

Esta es una pequeña ciudad, limpia, seria, respetuosa. De piedra, metal y piel.






"Shake off", Hans Beenhakker.


Acabo de asistir al mejor pase de cortos que he visto nunca, una selección de la competición internacional de una calidad impactante.

Estoy conmocionado. Por un lado, como espectador he quedado atrapado y sorprendido. Por otro lado, como cineasta ha sido una lección de humildad. Este es el referente a seguir. Pasamos horas y horas viendo cortos flácidos, desustanciados, y eso nos da fuerza y arrogancia para hacer lo nuestro: "Yo lo puedo hacer mucho mejor" nos decimos.








Mompelaar, Wim Reygaert.


Pero cuando te enfrentas a trabajos que aprovechan sin excusas el máximo de sus posibilidades te das cuenta de lo mucho que queda por caminar si uno desea hacer una obra que realmente merezca la pena.

Hemos visto un corto belga absurdo y macabro, gracioso y simbólico; un corto alemán de relaciones vulgares, lo más difícil del mundo(...), salvado por su lucidez sencilla; un corto ruso (...) hipnótico y bello; una crónica política chilena dispersa pero valiente; un chiste finlandés tontuno y sutil; una coming of age tale australiana clásica y emocionante; y una video-danza holandesa que era un alarde, pero un alarde incontestable. Tal vez el nexo de unión entre todos ellos era unicamente la inteligencia. Inteligencia en la mirada e inteligencia en la técnica. Gracias a eso, milagrosamente, mi mente ha desconectado y ha conseguido viajar.

Es muy importante nutrirse con una buena alimentación cultural, variada, selectiva, fundamentada. Me sorprende lo corto de mis miras; después de años y años viendo los cortos que se hacen a nuestro alrededor uno podría pensar que, generalizando mal y pronto, tan solo existen dos tipos de cortos: El chistecillo gracioso con ritmo y, a ser posible, niños. Y el corto serio, enquilosado, mejor si es "concienciado politicamente"(que es lo mismo que decir bien-pensante y salva-conciencias) y, casi siempre, pueril. Que no se ofendan mis colegas de la cámara más cercanos y aquellos que se desmarcan de estas tendencias, sabeis que esto no va por vosotros.

Apenas dos dias en esta pequeña ciudad civilizada ha puesto en evidencia lo sesgado de esta perspectiva. Ese es un lujo que no nos podemos permitir.

Hay que pensar en grande. Hacemos cine internacional. Como mínimo esa debe ser nuestra meta.




Das Lietchte Leben, Christina Schiewe


Ya no toca pensar en hacer un corto como camino al largo, eso ya lo sabíamos, pero tampoco como forma de ponerse a prueba. Me ha quedado bien claro que, con las coordenadas del corto, se pueden hacer obras completas, cautivadoras, profundas y ricas, sencillas y concretas, grandes, redondas.

Volveré a Clermont-Ferrand el próximo año, más días si puede ser. Es un buen lugar para crecer.









POST DATA



Por cierto, no soy mucho de recomendar pelis masivas desde el blog, para eso ya hay otros canales, pero como me da la sensación de que no está creando la expectación que se merece, rompo una lanza a favor del último trip de Sean Penn. Cine clásico, colega. Si tienes la vejiga incontinente o eres un postmoderno más chanante que otra cosa mejor ahórratela, pero si te quedan unas gotas de idealismo incorruptas en las venas pégate el gustazo. Esto sí que es buena mierda.