Me lo dijo mi hijo el otro día.
Como tiene dos años, sabe mucho el cabrón. Me miró a la cara y me dijo, muy serio: "Eres un Caca Mosca".
"¿Por qué?"
"Porque dices tonterías".
Así que, si un Caca Mosca es aquel que dice tonterías, no me cabe la menor duda de que, no solo soy un puro Caca Mosca, sino que además todos lo somos.
Y ese sentimiento de solidaridad humana es una gran revelación.
Como hermanos y hermanas Caca Moscas sois bienvenid@s.
No estamos sol@s.
Una vez, a las cuatro de la mañana, acompañando a Fernando en su trabajo, que no es otro que despachar en el kiosko de Las Ramblas que hay frente al Liceo, apareció un señor mayor borracho y pequeñito que a duras penas se mantenía en pie, quería comprar la revista "Emprendedores". Fernando le echó a patadas, gritándole que alguien como él solo podría comprar "Perdedores". Para comprender esto habría que conocer a Fernando y su curioso concepto de lo que significa trabajar de cara al público. Pero eso es otra historia.
A mi lo que me impresionó mucho que ese hombre de mediana edad, con claras señales de tener una vida hundida por el alcoholismo y otros bandazos similares, aún tuviera la esperanza suficiente para salir de donde fuera que estaba un dia de entre semana a las cuatro de la mañana todo taja, caminar hacia el kiosko, y comprar una revista para jóvenes hombres de negocios. Me pareció admirable.
Pero también es admirable cuando te encuentras con gente que está en las antípodas. Como estos zagales, Sergi Cervera y Pol Fuentes, directores, guionistas, productores en equipo; además de actor el primero y músico el segundo en este grupazo. Estos dos tipos juntos generan más trabajo que Amancio Ortega de espit.
Con ellos colaboré, como actor, en el videoclip que aparece arriba.
Y ahora mismo tenemos entre manos otra pequeña historia...
A veces tiene el aspecto de una difunta estrella del pop; otras de un báquico y excesivo cantante francés; de un cineasta iluminado, paternal y auto-suficiente; de un fotógrafo ex-heroinómano, de cuerpo enjuto vestido en tinta china; de actor ex-marine siempre desnudo; de ave Fénix con un ojo de cada color; de barbero almeriense árbitro de fútbol en los ratos libres.
A veces se parece a mí. Solo un poco.
A veces ni siquiera tiene cara ni cuerpo.
Pero me mira. Y sonríe sin mover la boca.
Está solo, aún cuando está rodeado de gente. Lo sabe y no le importa ya. Es un compromiso que tomó hace tiempo.
Se apoya en una baranda, en un puente, y mira al río, ahí abajo.
Me entiende, me acepta compasivo y admirado a la vez. No hace falta decir nada.
A su lado siento que todo irá bien. Pero no es condescendiente. Me avisa de los peligros de permitir que mis demonios salpiquen afuera. Me recuerda que el fuego quema, pero se debe mantener siempre viva la fragua si lo que uno busca es fundir el metal. Que en la frontera es donde nos alimentamos, pero la frontera castiga y uno debe protegerse. Que, sin elegancia, dejan de sostenerse todas las convicciones. Que no hay tacto como el de la seda, pero es frágil y pide suavidad. Que no nos podemos cautivar si no es de la magia. Que hay pozos secos que ninguna mirada ajena puede humedecer. Que nadie ha preparado un lugar para mí, y deberá crearse con mis propios pasos. Que un dia sin oración es un dia perdido. Y que siempre ha estado y estará a mi lado.
Él ya no se castiga ni se exige, pero no deja de trabajar. Es generoso y desecha las malas hierbas antes de lanzar sus semillas. Es presumido pero no le gusta engañar a nadie. Ama constantemente pero no se aferra a nada. Observa sus compulsiones pero siempre mantiene, como mínimo, un pie en la tierra. Se sabe uno más, pero eso no es coartada para nada. Su respuesta a la mediocridad es la ternura. Está preparado, hoy también, para perder el equilibrio una vez más si eso es lo que toca. Conoce el peso de las cosas, incluido el de la frivolidad.
Me apoyo en la baranda, imitándole, y miro abajo, al río.
Te necesito. Y me olvido cada siete días de lo mucho que te necesito. Más que a nadie, más que al desorden. Intimamente, apenas con la radio puesta y poco más, es contigo cuando siento que el universo me acepta. Y ya sabes, tú lo sabes, lo mucho que eso me puede torturar. You know, this is my dream-room. Mirando el mundo con la boca abierta y arena del desierto en un recoveco de la boca, como Nick Cage en Raising Arizona, y al fondo una chica rubia monta a caballo. The white horse. Déjalo que baje, que baje, descárgalo, confia y quiérete. Ya has pasado el examen, ahora vuela, por todos tus Muertos, por todas tus Muertes. Me quedan catorce parricidios mas. Catorce catarsis, catorce oportunidades para saltar. Turn on, tune in and drop out. And if you wanna ride, go ride the white horse. El ermitaño de la cabaña llama, y llama. Y le grito pero no me oye, porque el viento aleja mi voz. A prendre pel cul. Debo acompañarle en su cabaña, le regalo mis Ray-Ban si hace falta, un rato, aunque sea solo un rato. Se rompe la cáscara. El blanco se resquebraja y el negro ocupa su posición como tela de araña. Te necesito. Y me olvido cada tres horas de que tú nunca te escapas. Pero pides. Claro, pides como todos, como todo. Pero das. Pides. Pero das. Omar me acompaña. Omar sabe de lo que hablo. Conque me entienda él, ahora mismo, tengo suficiente. Jerarquías y gallinas sin cabeza que suben y bajan escaleras, el reloj marca la hora de ejercitar el humor. Por eso te necesito. Cuando te llevo en la piel, se me despierta el humor. Tengo el traje de neopreno y la escafandra, solo hace falta que te abras de piernas. Y una bonita postal de cumpleaños para el maestro del "swagger walking". Cuando te llevo en la piel, te digo, por encima o por debajo de otros sudores, cuando te llevo en la piel sé que Jerry Lewis tenía razón. Y me siento un hombre. Dios bendito, que alguien me recuerde que es cuando te llevo en la piel que verdaderamente me siento un hombre. Y lo demás, por ir a un lugar común, es vanidad. Y, ya que hacemos un tour de clásicos de ayer y de hoy, la felicidad es para el que la conquista. Te necesito. Y eso no quiere decir que no me guste mirar video-clips de Abba en un bar de Vilanova del Camí, o que no disfrute yendo a visitar a mi zapatero, ese que tiene las fotos de los peces enormes que ha pescado enmarcadas tras su mostrador. Y no me creo que se haya roto la foto; y si se ha roto es porque la movías de sitio, tal vez para esconderla; y si se ha roto sin que la tocaras entonces ya es peor porque el símbolo toma aún más poder. Por cierto, ¿te he dicho que me sacan de quicio las gallinas sin cabeza? Y, de verdad, en principio rechazo la violencia, ¿pero puede alguien decapitar a la rubia rapera del anuncio de Iberia? Por cierto, Nick Cage es un gran respirador. I have to say that again, Nick Cage es un gran respirador. Y Omar lo sabe. Catorce huevos que se rompen, catorce embriones. Catorce puertas para limpiar la mirada. Y no sé si Alicia Keys es muy hortera, pero puede ser una buena ocasión. Una despedida. Un heroinómano en una bañera. Serge Gainsbourg escribiéndole una canción sobre felaciones a France Gall sin que ella se de cuenta. El reloj marca la hora de ejercitar la paciencia. Y por eso te necesito, porque contigo, al menos en el momento en que estoy contigo, las agujas del reloj dejan de ser aguijones. A menos que quieras dejar el casco de la moto y las dos maletas en mi casa, entonces sera otro tema. Porque te entiendo. Y como te entiendo me das miedo, con tu voz perezosa. Y, y esto es inútil que te lo diga, no todos los aullidos son palabra sagrada. Y en demasiadas ocasiones los figurantes, los extras, se apropian del rol protagonista más de la cuenta. El ermitaño de la cabaña insiste. Ahora voy. Vale. Tan solo una canción más de Alicia Keys, espera a los bises. Son unos bises largos, vale, pero son unos bises. Y luego voy. Sí. Lo he decidido. Luego voy a la cabaña. Catorce. Catorce caricias más. Y compasión para las gallinas. Y tú, tú a mi lado, antes, después, como bien sabe el jovencito Serrat. Te necesito. Y celebro cada veinte segundos lo mucho que te necesito. Pero nací con hambre, y acepto que en el líquido busco saciar mi sed de sólido. Algo habrá que hacer. Por eso me alegro de que hayas vuelto. Aunque el calor me mate y me cueste venir a tu encuentro. Aunque la danza espiral del fuego me obligue a bailar, sé que al final tú me colmas. Sin cambiar de tema, recuerda que la desesperación no es elegante. Y que la seda es una cara más de tu inmenso poder. No es la única, pero tampoco la menor. Y pide, como seda que es, mucho tacto. Porque sin tacto no hay gozo. Te he entendido perfectamente, el desierto no es lugar para derrapar, a menos que seas un hortera dominguero. Y eso es precisamente lo que no queremos. Por eso te necesito. Porque contigo respiro.
"Paraules que m'agradaria que algun dia es convertissin en cançons"
Omar, Le Mani Forti. International tour dates aquí.
"Cuadrilla de golfos apandadores, unos y otros. Refraneros casticistas, analfabetos de la derecha. Demagogos iletrados de la izquierda. Presidente de este Gobierno. Ex presidente del otro. Jefe de la patética oposición. Secretarios generales de partidos nacionales o de partidos autonómicos. Ministros y ex ministros –aquí matizaré ministros y ministras– de Educación y Cultura. Consejeros varios. Etcétera. No quiero que acabe el mes sin mentaros –el tuteo es deliberado– a la madre. Y me refiero a la madre de todos cuantos habéis tenido en vuestras manos infames la enseñanza pública en los últimos veinte o treinta años. De cuantos hacéis posible que este autocomplaciente país de mierda sea un país de más mierda todavía. De vosotros, torpes irresponsables, que extirpasteis de las aulas el latín, el griego, la Historia, la Literatura, la Geografía, el análisis inteligente, la capacidad de leer y por tanto de comprender el mundo, ciencias incluidas. De quienes, por incompetencia y desvergüenza, sois culpables de que España figure entre los países más incultos de Europa, nuestros jóvenes carezcan de comprensión lectora, los colegios privados se distancien cada vez más de los públicos en calidad de enseñanza, y los alumnos estén por debajo de la media en todas las materias evaluadas.
Pero lo peor no es eso. Lo que me hace hervir la sangre es vuestra arrogante impunidad, vuestra ausencia de autocrítica y vuestra cateta contumacia. Aquí, como de costumbre, nadie asume la culpa de nada. Hace menos de un mes, al publicarse los desoladores datos del informe Pisa 2006, a los meapilas del Pepé les faltó tiempo para echar la culpa de todo a la Logse de Maravall y Solana –que, es cierto, deberían ser ahorcados tras un juicio de Nuremberg cultural–, pasando por alto que durante dos legislaturas, o sea, ocho años de posterior gobierno, el amigo Ansar y sus secuaces se estuvieron tocando literalmente la flor en materia de Educación, destrozando la enseñanza pública en beneficio de la privada y permitiendo, a cambio de pasteleo electoral, que cada cacique de pueblo hiciera su negocio en diecisiete sistemas educativos distintos, ajenos unos a otros, con efectos devastadores en el País Vasco y Cataluña. Y en cuanto al Pesoe que ahora nos conduce a la Arcadia feliz, ahí están las reacciones oficiales, con una consejera de Educación de la Junta de Andalucía, por ejemplo, que tras veinte años de gobierno ininterrumpido en su feudo, donde la cultura roza el subdesarrollo, tiene la desfachatez de cargarle el muerto al «retraso histórico». O una ministra de Educación, la señora Cabrera, capaz de afirmar impávida que los datos están fuera de contexto, que los alumnos españoles funcionan de maravilla, que «el sistema educativo español no sólo lo hace bien, sino que lo hace muy bien» y que éste no ha fracasado porque «es capaz de responder a los retos que tiene la sociedad», entre ellos el de que «los jóvenes tienen su propio lenguaje: el chat y el sms». Con dos cojones.
Pero lo mejor ha sido lo tuyo, presidente –recuérdame que te lo comente la próxima vez que vayas a hacerte una foto a la Real Academia Española–. Deslumbrante, lo juro, eso de que «lo que más determina la educación de cada generación es la educación de sus padres», aunque tampoco estuvo mal lo de «hemos tenido muchas generaciones en España con un bajo rendimiento educativo, fruto del país que tenemos». Dicho de otro modo, lumbrera: que después de dos mil años de Hispania grecorromana, de Quintiliano a Miguel Delibes pasando por Cervantes, Quevedo, Galdós, Clarín o Machado, la gente buena, la culta, la preparada, la que por fin va a sacar a España del hoyo, vendrá en los próximos años, al fin, gracias a futuros padres felizmente formados por tus ministros y ministras, tus Loes, tus educaciones para la ciudadanía, tu género y génera, tus pedagogos cantamañanas, tu falta de autoridad en las aulas, tu igualitarismo escolar en la mediocridad y falta de incentivo al esfuerzo, tus universitarios apáticos y tus alumnos de cuatro suspensos y tira p'alante. Pues la culpa de que ahora la cosa ande chunga, la causa de tanto disparate, descoordinación, confusión y agrafía, no la tenéis los políticos culturalmente planos. Niet. La tiene el bajo rendimiento educativo de Ortega y Gasset, Unamuno, Cajal, Menéndez Pidal, Manuel Seco, Julián Marías o Gregorio Salvador, o el de la gente que estudió bajo el franquismo: Juan Marsé, Muñoz Molina, Carmen Iglesias, José Manuel Sánchez Ron, Ignacio Bosque, Margarita Salas, Luis Mateo Díez, Álvaro Pombo, Francisco Rico y algunos otros analfabetos, padres o no, entre los que generacionalmente me incluyo.
Qué miedo me dais algunos, rediós. En serio. Cuánto más peligro tiene un imbécil que un malvado."
Arturo Pérerz-Reverte, El Semanal 23 de diciembre de 2007
La obra la dirige el Papá Pitufo Marc Martínez, y hasta el día de hoy la protagonizaban Oriol Vila y Mercè Martínez, una de las partenaires más generosas que te puedas echar a la cara. En los ensayos nos ha estado echando un cable, un cablón, Neus Quimasó. Por cierto, sustituir a Ori es una temeridad(en mi humilde opinión, estaría entre los cinco mejores actores de su generación en este país), pero como amigo que es le he perdido el respeto(ya lo saben, la confianza da asco).
Estaremos girando y fundando por Catalunya. Os paso la lista, amig@s y allegad@s, por si os apetece asomaros. Si deciden venir alguno de estos días, díganmelo y haré lo posible por conseguirles entrada.
13 de Febrero MANRESA TEATRE KURSAAL 21:00
15 de Febrero BLANES TEATRE de BLANES 22:00
16 de Febrero VILANOVA DEL CAMÍ Teatre Can Papasseit 22:00
1 de Marzo TORELLÓ Cirvianum 21:00
6 de Marzo ANDORRA
28 de Marzo ESPLUGUES
29 de Marzo BADALONA TEATRE ZORRILLA 21:00
4 de Abril BANYOLES Teatre Municipal de Banyoles 22:00
6 de Abril VILAFRANCA DEL PENEDÉS Teatre Municipal Cal Bolet
12 de Abril SALT TEATRE de SALT 21:00
18 de Abril VILADECANS TEATRE Atrium 22:00
26 de Abril SANT JUST
8 de Mayo LA SEU
17 de Mayo PREMIÀ DE MAR PATRONAT TEATRE 22:30
18 de Mayo ST.ANDREU DE LA BARCA TEATRE SOCIETAT CASINO
Justo ahora parecía que, por unos segundos, se abría el cielo un poco. No hace frío. No demasiado, vaya.
Esta es una pequeña ciudad, limpia, seria, respetuosa. De piedra, metal y piel.
"Shake off", Hans Beenhakker.
Acabo de asistir al mejor pase de cortos que he visto nunca, una selección de la competición internacional de una calidad impactante.
Estoy conmocionado. Por un lado, como espectador he quedado atrapado y sorprendido. Por otro lado, como cineasta ha sido una lección de humildad. Este es el referente a seguir. Pasamos horas y horas viendo cortos flácidos, desustanciados, y eso nos da fuerza y arrogancia para hacer lo nuestro: "Yo lo puedo hacer mucho mejor" nos decimos.
Mompelaar, Wim Reygaert.
Pero cuando te enfrentas a trabajos que aprovechan sin excusas el máximo de sus posibilidades te das cuenta de lo mucho que queda por caminar si uno desea hacer una obra que realmente merezca la pena.
Es muy importante nutrirse con una buena alimentación cultural, variada, selectiva, fundamentada. Me sorprende lo corto de mis miras; después de años y años viendo los cortos que se hacen a nuestro alrededor uno podría pensar que, generalizando mal y pronto, tan solo existen dos tipos de cortos: El chistecillo gracioso con ritmo y, a ser posible, niños. Y el corto serio, enquilosado, mejor si es "concienciado politicamente"(que es lo mismo que decir bien-pensante y salva-conciencias) y, casi siempre, pueril. Que no se ofendan mis colegas de la cámara más cercanos y aquellos que se desmarcan de estas tendencias, sabeis que esto no va por vosotros.
Apenas dos dias en esta pequeña ciudad civilizada ha puesto en evidencia lo sesgado de esta perspectiva. Ese es un lujo que no nos podemos permitir.
Hay que pensar en grande. Hacemos cine internacional. Como mínimo esa debe ser nuestra meta.
Das Lietchte Leben, Christina Schiewe
Ya no toca pensar en hacer un corto como camino al largo, eso ya lo sabíamos, pero tampoco como forma de ponerse a prueba. Me ha quedado bien claro que, con las coordenadas del corto, se pueden hacer obras completas, cautivadoras, profundas y ricas, sencillas y concretas, grandes, redondas.
Volveré a Clermont-Ferrand el próximo año, más días si puede ser. Es un buen lugar para crecer.
POST DATA
Por cierto, no soy mucho de recomendar pelis masivas desde el blog, para eso ya hay otros canales, pero como me da la sensación de que no está creando la expectación que se merece, rompo una lanza a favor del último trip de Sean Penn. Cine clásico, colega. Si tienes la vejiga incontinente o eres un postmoderno más chanante que otra cosa mejor ahórratela, pero si te quedan unas gotas de idealismo incorruptas en las venas pégate el gustazo. Esto sí que es buena mierda.
El joven aprendiz de arquitecto se despertó una vez al lado de su musa y se sintió con fuerzas para acometer su primera gran obra.
Se aisló y puso todo su empeño en construir una enorme catedral gótica.
El joven aprendiz de arquitecto dedicó cada columna, cada vidriera y cada escultura al recuerdo de su musa, esperando que llegara el dia en que terminara su primera gran obra y se la pudiera mostrar. Y pudieran despertar juntos dentro de aquella catedral.
Cuando terminó de colocar la última piedra, el joven aprendiz de arquitecto acudió al encuentro de su musa, ilusionado como un niño que sale del colegio llevándole a su madre un posa-velas de cerámica.
Cuan grande fue el desengaño del joven aprendiz de arquitecto cuando descubrió que su musa ahora se despertaba al lado de un constructor de torres de cerillas y había perdido todo su interés por las enormes y barrocas catedrales góticas.
Fueron dos las heridas que sufrió el joven aprendiz de arquitecto:
Una en su inseguridad. ¿Como se sostendría ahora que su musa le había abandonado?
La otra en su vanidad. ¿Como podía ser que su musa prefiriese iluminar un vulgar constructor de torres de cerillas pudiendo regalar su luz a todo un arquitecto de catedrales góticas?
Las sabias palabras del maestro de la logia fueron reveladoras:
"El destino de toda musa es abandonar a su artista cuando este ya ha encontrado fuerzas para enfrentarse a su obra."
Así pues, el joven aprendiz de arquitecto asumió la pérdida de su musa, pero ahora a su alma le atormentaba una nueva inquietud:
¿Debía buscar nuevas musas o aprender a crear sin necesitarlas?
Como no obtenía respuesta, el joven aprendiz de arquitecto decidió dejar de preguntarse y dedicarse a lo que mejor sabía hacer:
Estoy embarazada. (pausa) El aborto, la clínica, los doctores, conseguir el dinero, las peleas, Nico intentando convencerme, yo no sabiendo qué hacer, yo queriendo, yo no queriendo, que no era el momento, que no era el momento para él pero tampoco era el momento para los dos, y la operación, y que yo no sé si estoy preparada para esto, para esto así, y la culpabilidad, y no decírselo a mi madre, y la soledad, y las charlas de noches enteras, y los abrazos, y odiarle, y odiarme, y amarle también, pero odiarle, y todo eso, digo, osea, todo eso, toda esa… Todo eso ha existido. (pausa) Pero como si no, osea… no ha servido. No ha servido porque sigo embarazada. Estoy embarazada. En mi antiguo instituto, en los pasillos, ahora vivo aquí, esta es mi casa ahora. Y tengo un colchón viejo, donde duermo. Me aseo en los baños, cocino en el aula de física y química… Estoy bien. Es un buen lugar, sí, limpio. Me siento bien. Y hace mucho que no veo a Nico. Ya ni me acordaba de él. Pero estoy embarazada, aún. (pausa) Yo no voy a clase, pero todos mis antiguos compañeros, que no han crecido, y seguramente yo tampoco he crecido, pues, y los profesores, los profesores también, digo, pues que me miran, que me sonríen. Aunque no hablen, no me hablen, porque no tienen… tienen que ir a clase, tienen que hacer cosas, ¿no?, pero me miran, me sonríen, yo estoy bien, porque son mis amigos, son… Yo lo único que hago es pasar el tiempo aquí estirada, ¿vale?, en este colchón viejo, creo. Aquí leo, aquí pienso, aquí… (pausa) Mi barriga crece. La veo. Crece, crece delante mio. Crece, y crece, como si alguien la soplara. Y crece más. Se hincha. Es enorme. Así… Y ahora, ahora no rompo aguas, no me duele ni nada, no, bueno, osea… Es más bien… Mas bien es como si, bueno, no me estoy tocando pero es como… Es como si me estuviera masturbando, me da… me… Me, me, me, me empiezo a sentir caliente, un poco caliente. Bastante, no sé. Y abro las piernas. Se me están abriendo solas. Se me… Y paro. Osea, no es que pare. No es que me pare… Es que (pausa) paro. Y a medida que paro, que estoy pariendo, a medida que un… un nuevo… Un nuevo ser sale ahora, está saliendo de mi vagina, de mi coño, de… Me estoy poniendo más cachonda. Y observo, miro, frente a mí, miro, miro como mi bebé sale, sale solo, no hay nadie más, no hay comadrona ni médicos ni nada, ni los profes, ni… Sale… como tiene que salir. Osea, ya no estamos en el instituto, estamos en, estamos en una especie de cueva, o un lugar húmedo, con canales, como Venecia, piedras húmedas, es de noche, agua, viento, pero frío no, no, no frío, para nada frio. Y veo como va saliendo, sola, de mi, como va saliendo una mujer, porque no es un bebé. Y no me duele, no me… Es una mujer. Flaca. Piel clara. Frágil. Pecas. Pechos pequeños. Fibrada. Como yo. Porque soy yo. Quiero decir… Es igual que yo. Tiene algunos rasgos… Esto es curioso. Tiene algunos rasgos que podrían parecer de mi madre. Pero no, soy yo. Soy yo… empapada (pausa) en placenta. Un poco más vieja, tal vez, no sé. Sí, un poco más vieja. Y ya ha salido. Ya ha salido yo de yo. Y me mira, me miro, y miro su mano, y claro, me doy cuenta de cómo me está masturbando, quiero decir, que si llevo un buen rato, una eternidad, vaya… ¿no? Es porque ella me está masturbando, me está tocando, y observo como me toca. Me gusta ver como su mano me toca, acaricia mis labios vaginales. Y mientras miro su mano, siento como si me apretaran, como… y me doy cuenta de que sí, de que me está ahogando. Con una mano me toca aquí, pero con la otra me… me aprieta fuerte… me, me estrangula. Sí, ¿vale? Pero no importa. Eso no importa. Porque ella soy yo. Y puede hacer lo que quiera. Y le sonrío. Mientras me estrangulo me sonrío. Tan solo… Claro. No había pensado en esto. Pero… No puedo… Y me… No… Intento seguir sonrien… Y mirar… Pero… (pausa larga, se ahoga cada vez más) Y entonces me despierto. (pausa larga) Suspiro. (pausa) Y respiro fuerte. (pausa) Y al mirar abajo, descubro, entre mis piernas, que alguien me está comiendo. Estoy desnuda. En una cama de una casa que creo que no conozco. Y alguien me está comiendo. (pausa larga) Esteban. Ayer por la noche, o hace unas horas, no sé. Esteban me dice “Buenos días, niña” y sigue… Ayer, cuando salí de casa de, del mimo, me, me lo encontré. Bueno, me lo encontré. Lleva, lleva todo el montaje. Desde el primer, el primer dia de ensayos, lleva, lleva buscándome. Me, me envía, me enviaba mensajes, me llamaba por teléfono, miraditas, guiños, indirectas… Y sí, en otro, en otro momento, ¿no? Me está mordiendo ahora. En otro momento hubiera, tal vez, tal vez, no sé, hubiera aceptado, ¿no? Pero ahora, para nada, me muerde, para nada. Puse una barrera… Pero bueno. Hay gente que no… Inasequible. Con una mano estira mi vientre hacia arriba, dejando, inasequible al desaliento, dejando salir mi clítoris, y me da, me da golpecitos con la punta de la lengua en el, en el… Estoy sudada… He salido… ¿Cuánto hace que no me ducho? Desde ayer, desde ayer por la mañana, o antesdeayer por la noche. Seguro que, seguro que me apesta. Seguro que… Sería mejor apagar la luz. Pero, no hay luz, encendida digo. Seguro que me apesta. ¿No le da…? Ya es de dia. La luz entra de la ventana. Ha dejado de llover. ¿No le da asco? Se pueden oír gaviotas, afuera. Mejor no pienso. Pero mejor si no hubiera luz. Lo mejor, lo mejor, no pensar. En estos casos, digo. No quiero ni escuchar mi cabeza más. Ya más. Nunca más. Se puede oir como agua, como una fuente, como una fuente de agua que viene por la ventana. Demasiada luz. Cierro los ojos. (pausa) Ese es mi destino: Soy la musa-premio. ¿Sabes qué es lo que tendría que hacer? Tendría que hacer… Tendría que hacer una serie de fotos sexuales. ¿Vuelvo al instituto? Fotos reales. Reales pero no porno. Me agarro al colchón, al viejo colchón. Osea. No porno, no. Fotos sexuales a lo Alberto García Alix. Eso. Reales. Entre grotescas, y bellas, y… Entre grotescas, y bellas, y sucias, y carnales. Eso es lo que tengo que hacer. Una serie de fotos a lo Alberto García Alix. Sí, sí, sí, sí. Los profesores pasan, pasan de camino a sus clases, y me miran. Miran como Esteban no para de comerme. Fotos. Fotos de sexo real. Sin fantasía. Sin… Sin… Abro los ojos. Estoy aquí. Estoy en la cama, en casa de Esteban. Esto no es un sueño. Y yo, yo, yo nunca, nunca, nunca me enamoraría de alguien, de alguien como tú. Creo. Nos quedan tres semanas y no quiero montaña, montaña rusa, ¿vale? No quiero imaginarme como me voy de vacaciones contigo. No quiero imaginarme como me llevas a cenar. No quiero imaginarme como cocino mientras te veo estirarte en tu sofá mirándome como cocino mientras te estiras en tu sofá. Sexo real. Fotos de sexo real. Esto es real. Esto es, esto es, incuestionable. Incuestionablemente real. Y ahí reside su belleza. Esa es su belleza. (pausa) Es esa. No lo olvides. No lo olvides nunca, ¿vale? (pausa) Tengo que recordar esta emoción. Memoria emocional. Me vendrá bien… Me vendra… Bien. Bien para… Para la función. Esta noche. (pausa larga) Me vendrá bien. Para la función. De esta noche. (pausa) Tengo un orgasmo.
Apenas nos habremos visto diez o veinte veces, no hace ni tres meses que la conozco. Pero, desde el primer momento, cuando pienso en ella lo hago con una sonrisa. Con la misma sonrisa que ella me regaló cuando nos conocimos.
La había visto en la tele; pero, como suele pasar, las 365 lineas no habían sabido sacar de ella toda su luz. Teníamos una escena que grabar que podría ser algo absurda. Nos pusimos a pasar texto y, así a lo tonto, intuí una mujer joven, calladamente apasionada, ilusionada, generosa, sincera y entregada. Las siguientes veces que nos vimos confirmé mi intuicion, pero también descubrí a una jugona, que sabía driblar como nadie con mi ocasional melancolía huraña y sacarme una sonrisa. Esa sonrisa que le encanta regalar a espuertas y que, con todo el valor de su coño, pide que sea devuelta con reciprocidad. Y ese tipo de gente te despierta la vida.
Hace una semana, más o menos, tuvo un accidente que la llevó a la UCI.
Lo demás te lo puedes imaginar. Esas sensaciones que se vuelven a despertar cuando el macetazo de la muerte cae a pocos pasos de ti.
El hecho es que parece que, de lo malo, estamos en lo mejor. Ya está en planta, y ahora le queda una larga recuperación, pero está a este lado de la película, a nuestro lado.
"La cultura puede ser definida de varias maneras. En un nivel mayor, la cultura remite a la competencia específicamente humana de inventar universos; a otro, más concreto, la virtud no menos humana de especular con las formas -palabras, sonidos, colores, ideas, volúmenes...- y de producir con ellas realidades nuevas capaces de hacernos sentir y pensar. En cambio, hoy la cultura no es eso. La cultura es en estos momentos un mero instrumento de legitimidad política o simplemente puro mercado, o las dos cosas al mismo tiempo. Barcelona es un ejemplo de ello. Aquí, como es sabido, la Administración y todo tipo de fundaciones presuntamente filantrópicas han invertido grandes capitales en convertir la ciudad en una especie de parque temático cultural, compuesto de grandilocuentes instalaciones encargadas a arquitectos famosos y animado por todo tipo de fastos conmemorativos y acontecimientos protagonizados por artistas de renombre, capaces de proporcionar a los promotores "culturales", públicos o privados, beneficios económicos o políticos.
Es bien escaso el papel que se concede en ese escenario a la creación a ras de suelo, a la labor de quienes están investigando para generar formas inéditas y todavía no han llegado o se niegan a convertirse en dinero. Se repite con ello la maldición que afecta hoy a la producción cultural con poca cotiza-ción en el mercado o no industrializada, la que no tiene cabida en los museos y centros culturales insignia y no se vende en los grandes establecimientos de "ocio y cultura". Por una parte, lo de siempre: el escaparate, la campaña publicitaria, el prospecto para turistas o el suplemento de cultura de un gran diario. Por otra, lo de siempre también: la lucha desde abajo de quienes que sólo pueden aportar talento e imaginación; lucha contra el silencio, contra las dificultades, contra el abandono institucional, contra normativas que parecen odiar cualquier cosa que se salga de los estrechos mapas mentales de quienes las dictan.
Un ejemplo de todo ello lo estamos teniendo ahora con los 35 conjuntos, 250 músicos y una discográfica independiente que, desde el pasado 13 de di-ciembre, están en la calle, después de que la Guardia Urbana los desalojara de los locales en que trabajaban, en el número 3 de la calle de Mèxic de Barcelona, uno de los pocos locales con los que se contaba en la ciudad para preparar discos y actuaciones. Los grupos afectados son de lo mejorcito de lo que se hace actualmente en el país: Discípulos de Otilia, Ezoukée, Nour, Costo Rico, Fufú-Ai, Planeta Imaginari... Jazz, rumba, reggae, hip-hop, rock, flamenco, o todo a la vez, puesto que entre ellos están algunos de los mejores representantes del llamado sonido Barcelona, la "música bastarda" que, capitalizando el éxito de Manu Chao, se está promocionando a nivel planetario como parte de la marca Barcelona, ese logotipo tras el cual se esconden, como todo el mundo sabe -aquí, pero no en el mundo-, realidades bien miserables.
La imagen de los músicos con instrumentos y equipos a la puerta de lo que había sido su hogar en materia de creación recordaba la de hace unos meses con los artistas de circo de La Makabra, sólo que en este caso no se les podía hacer pasar por peligrosos okupas, puesto que se trataba de honrados inquilinos al corriente de sus pagos. La historia es fácil de contar, pero difícil de entender. Una empresa inmobiliaria que alquila un edificio que no dispone de las licencias municipales adecuadas y que va recibiendo notificaciones al respecto, hasta que el Ayuntamiento decide mandar a la policía a vaciar los locales y a precintarlos. Todo ello sin que los usuarios hayan sido advertidos del peligro inminente que corría su permanencia en aquel espacio y sin que la preocupación oficial por el arte y la cultura haya dado para que nadie hubiera previsto dónde meter a decenas de músicos que se habían quedado literalmente a la intemperie.
Sabíamos que en Barcelona era difícil encontrar un sitio para vivir. Ahora sabemos que también lo es dar con otro en que crear. Sin vivir y sin crear está claro que sólo quedarán sitios para trabajar y, por supuesto, para consumir, porque aquí los únicos que lo tienen fácil para instalarse son las multinacionales del comercio, que han convertido la ciudad, como se tiene el descaro de reconocer, en "la mejor tienda del mundo", en la que ya todo y todos tenemos precio y en la que, en efecto, como dice Aute, "tanto vendes, tanto vales".
Estos días, los músicos de Barcelona -los de la calle de Mèxic y, por ellos, lo mejor y más nutrido del gremio- van a movilizarse por un espacio digno y asequible en el que poder trabajar. Su lema no podría ser más indicado: Con la música, ¿a qué otra parte? Esa gente encarna lo que no es negocio, ni mercadotecnia política, sino simplemente amor por lo único que algunos saben hacer: música. Su imagen es toda una metáfora: la de la creatividad desahuciada, en una ciudad cuyas autoridades desprecian cualquier cosa que no sea rentable. En esos músicos está representada la capacidad inagotable que toda ciudad tiene de generar belleza. Porque es a la belleza a la que quienes mandan han puesto de patitas en la calle, allí de donde nunca, nunca, aunque quisieran, la podrán expulsar."
Manuel Delgado, profesor de Antropología Urbana en la Universidad de Barcelona, El País del 19/01/2008
Pues estos dos querubines de aquí arriba, Omar y Erika, son los responsables de que deba desaparecer unos días, tampoco muchos, de la blogosfera para hacer una inmersión en su mundo líquido y trágico.
Sirvan estos siguientes minutos musicales como ancla. Uno siempre debe guardar un ancla, y más cuando se adentra en aguas turbias.
Cuando me cobre la pieza vendré a anunciarlo y celebrarlo, amigos y amigas Cacamoscas.
Dicen los expertos que Serge Gainsbourg, entre sus muchos talentos, tenía el de la premonición, al igual que el por todos conocido Nostradamus, pero que era algo que solo practicaba en la intimidad. Según esta teoría, el siguiente tema fue compuesto dedicado a un político galo cuyo nombre empieza por S, termina por Y, y que llegaría a su máximo poder el octavo año del tercer milenio después de Cristo.
Los expertos aún están intentando descifrar a qué político se refería Serge.
Fer se despierta en los asientos traseros de un coche en marcha y descubre que, desde el asiento de co-piloto, su amiga Claudia le graba con el móvil.
Fer mira por la ventana, está llegando a su destino: Una casa en frente de la playa, casi en el fin del mundo, también conocido como Cadaquès, propiedad de los padres de uno de ellos, donde más tarde pasará una de las mejores nocheviejas de su vida. Pero ahora mismo, mientras entra en la señora casa, con la cabeza aún ovillada por la siesta, con sus amigos más pendientes del teléfono o de acomodar el espacio, y con los nervios propios del 31 de Diciembre, Fer se siente algo fuera de lugar. Así que decide salir al jardín, a observar el mar y a fumar uno de sus últimos cigarros.
Por descontado, tiene muy claro que el 2008 va a dejar de fumar de por vida. Y esta vez es de verdad.
Liv pega la primera calada, que siempre es la mejor, mientras remueve el azúcar del café. Ha terminado de comer; y, como dicta el ritual no verbalizado de cada año, ahora toca una larga e intensa tertulia. Los anfitriones, Ramón y Carlos, hermanos, y Damián, su pareja desde hace casi veinte años, debaten sobre si, de las fechas absurdamente simbólicas con las que convivimos, el fin de año es de las que verdaderamente tiene más sentido o si, en cambio, no deja de ser una convención más.
« Inevitablemente, » sostiene Ramón « vivimos, por naturaleza o por convicción, en ciclos. Y los ciclos empiezan y terminan. Al contrario de lo que mucha gente defiende la vida tiene una estructura narrativa muy clara construida a base de principios, nudos y desenlaces; midpoints y puntos de giro. Y cuando un año termina, pasamos de un acto a otro. »
Liv opina lo mismo. Por eso, a pesar de disfrutar de la compañía, prefiere salir a pasear sola un rato. Argumentalmente siempre es mejor un poco de acción que un diálogo inmóvil.
Fer observa a las personas que caminan en la lejanía y le parece reconocer algún rostro, aunque tiene claro que es un espejismo fruto de su deseo. Se pregunta por qué esa constante necesidad de tener alguien siempre al lado con quien compartir y desahogar los nudos que le inquietan. Es curioso, suceda lo que suceda en su vida, parece que siempre acabar volviendo a ese doloroso y reconocible agujero emocional, ese sentimiento de desamparo que, paradojicamente, tanto le hace sentir como en casa. Piensa en este último año. Durante unos meses, fue novio de una madre soltera. Incluso en alguna ocasión llegó a despertarse en casa de ella, para luego desayunar con ambas, la madre y su hija de cuatro años. En ese momento lo vivió como algo normal, pero pronto descubrió que le había afectado más de lo que pensaba. Por primera vez en sus 28 años, después de ir como una veleta de una relación a otra, de vivir el aborto de dos novias/amantes, y de huír de cualquier historia que se asemejara lejanamente a un compromiso, descubrió que le gustaba la idea de tener una familia. En todo caso, cuando estuvo a tiempo de reconocer ese sentimiento su romance con la madre soltera, como tantas otras veces, ya eran noticias de ayer.
Liv pasea por el pueblo y recuerda su viaje a Bélgica hace apenas seis meses. Siempre pensó que, cuando volviese, aunque fuera por unos días, el hecho de re-encontrarse con el escenario de su infancia, la sombra de un hogar que ya no lo es, sería una experiencia cuanto menos densa. Pero no imaginaba que el motivo básico de su viaje fuera ayudar a morir a su madre. Liv no tiene hijos, pero no se puede decir que no haya dado a luz. Tal vez lo único que verdaderamente un hijo pueda hacer por quién le ha dado la vida es ayudarle a despedirse de ella cuando ha llegado el momento.
Fer también cree reconocer a aquella mujer rubia y menuda que camina a lo lejos. Podría ser una antigua profesora de guión, de cuando tuvo la mala idea de estudiar cine. Y hubiera sido genial que lo fuera, porque si hubiera tenido que escoger una persona de las muchas que conocía con las que conversar en ese momento, probablemente ella hubiera sido una de las primeras que le hubiera venido a la cabeza. Probablemente por eso la confunde.
Aunque tal vez realmente lo sea, se parece demasiado. Así que, como no quiere hacer el ridículo llamando a gritos a alguien y equivocarse en medio de esa zona exclusiva de gente bien, Fer decide llamarla por teléfono.
Fer coge su móvil, busca su nombre en la agenda y pulsa el botón de llamada.
Al cabo de unos segundos, la silueta de mujer se detiene. Mete la mano en su bolso y saca su teléfono. Liv responde al otro lado.
"Estoy en Cadaquès", dice.
"Ya lo sé. Gírate."
El último atardecer del año, Liv y Fer pasean y conversan por entre las rocas lunares de esa isla que no es una isla.
Uno de los dos, no importa quién, dice en un momento de la tarde, cuando el naranja del sol está en lo más cursi, algo así como que, tal vez, las relaciones entre las personas consisten sencillamente en «saber compartir con otro la propia soledad ». O algo así.
"El oficio más antiguo del mundo no es el de puta, sino el de político. Antes de que alguien decidiera prostituirse tenía que haber otra persona al lado que le dijera: "Eh, tú, ¡prostitúyete!"
"En un artículo del New York Times publicado unos días antes de la elección presidencial de 2004, Ron Suskind, que de 1993 a 2000 fue editorialista del Wall Street Journal y autor de varias investigaciones sobre la comunicación de la Casa Blanca desde el año 2000, reveló los términos de una conversación que había mantenido, durante el verano de 2002, con un asesor de George W. Bush: -Me dijo que las personas como yo formábamos parte de ese grupo de tipos "pertenecientes a lo que nosotros llamamos la comunidad basada en la realidad (the reality-based community)": "Ustedes creen que las soluciones surgen de su juicioso análisis de la realidad observable". Yo asentí y murmuré algo sobre los principios de las Luces y el empirismo. Pero él me interrumpió: "El mundo ya no funciona en realidad de esa manera. AHORA SOMOS UN IMPERIO, PROSIGUIÓ, Y CUANDO ACTUAMOS CREAMOS NUESTRA PROPIA REALIDAD. Y mientras ustedes estudian esa realidad juiciosamente, como desean hacerlo, nosotros volvemos a actuar y creamos otras realidades nuevas, que ustedes también pueden estudiar; y así es como pasan las cosas. Nosotros somos los actores de la historia. (...) Y a ustedes, a todos ustedes, no les queda otra cosa que estudiar lo que nosotros hacemos."
Trasladando estas teorías políticas a nuestras relaciones personales, podríamos decir que lo más subversivo, tal y como está el patio, son las "Reality-Based Relationships". Y, ustedes que están leyendo un blog, ya saben a qué me refiero.
Por cierto, y ya que estamos en temas de política USA, tenemos razones para estar moderadamente contentos, ¿o soy un ingenuo?
Hace muchos años, el joven aprendiz de arquitecto dudaba de su vocación.
Así que decidió ser lo más parecido que había a ser un arquitecto sin serlo.
Decidió ser muso.
Buscó entre su entorno y encontró a una bailarina de la corte, la mejor y la más bella de todas, a la que inspirar.
La bailarina de la corte estaba encantada con su nuevo muso y se entregó a él.
Le bailaba a todas horas, y su arte creció como la espuma de una cerveza mal servida.
La bailarina de la corte bailó ante los más poderosos reyes y en los mejores salones, convirtiéndose en la más célebre bailarina, dedicando cada delicado movimiento a su muso.
Hasta que llegó un dia en que la bailarina de la corte también dudó de su vocación. Abandonó la corte y con ella, entristecida, a su muso. Aprendió a arar la tierra y se convirtió en agricultora.
Pasaron muchos años y un dia la agricultora empezó a añorar sus días de bailarina de la corte. Su cadencia había ganado en terrenalidad, pero lejos quedaba la inútil belleza de su danza.
Entonces recordó a su muso y fue a su encuentro.
Pedro este, a su pesar, no pudo inspirarla más. Porque, para entonces, se había convertido en el joven aprendiz de arquitecto, tal y como ahora lo conocemos.
"Que os cunda el nuevo año amigos y amigas. Quered y sed queridos, que en definitiva es lo unico que nos queda. Bona ultima nit de l any."
-Álvaro
"Fe en que nuestros egos no acaben con lo mas bonito dl viaje:la creacion.t kiero."
-Sita
"Muerto y enterrado el niño dios, queda esperar que este año Cero se presente libertino y sardanàpalo, marrano e impetuoso, domable y todo él lujo deportivo. Y que sea con vosotros, mis amigos! Gracias por vuestra presencia! Tomaos lo que queràis!"
-El Anacoreta
"De nuevo, y por muchos años, éste en el que aun estamos se acaba, pero el genio humano ya resolvio el problema hace milenios: detras de un año viejo viene un año nuevo, y asi por los siglos de los siglos. La esperanza de esta manera no envejece porque la nueva viene ya para sustituirla. Busquemos la felicidad, eso os pedimos, y os deseamos."
-Lauro y Olga
"De lo que te has tomado quiero medio. Feliz 1995. Muerte y destrucción para todos."
-O'Lula
"Te puedo tocar el Wiwixu?
WIWIXU A MERRI CRIMA WIWIXU A MERRI CRIMA WIWIXU A MERRI CRIMA ANA JAPI NIU YE!"
“A lo que acabamos de asistir ahora mismo es a un claro caso, diáfano, ejemplar, de una enfermedad contemporánea de la cual ninguno de nosotros, ninguno, ninguno en absoluto, puede declararse a salvo. (pausa larga) Se trata, los más avispados ya sabreis a qué me vengo a referir, de la falta de compromiso. De la falta de compromiso con el bien común, con la sociedad, con la gente, con los demás… Pero sobre todo con nosotros mismos. La falta de compromiso con uno mismo. Que es, en el fondo, a lo único a lo que nos podemos asir. (pausa) Es una palabra fuera de moda, ¿no? “Compromiso”. Es un concepto devaluado. Un valor arcaico. No es una palabra que suela aparecer en los panfletos que todos leemos para pasar el rato, ¿verdad? Me parece que no descubro nada, no me van a dar ningún premio Nobel, si os digo que vivimos tiempos difíciles para el compromiso. (pausa) Hoy ha sido nuestro compañero el que no ha estado a la altura de su palabra dada; pero, y eso de ninguna manera le exime de responsabilidad, no, digo que ese es un virus del que hace mucho tiempo todos estamos afectados. (pausa) “Compromiso”. (pausa) Nuestro compañero tenía un compromiso. Y no ha podido asumirlo. Como también nos pasa a nosotros, su cabeza estaba sumida en tantas distracciones, tantas puertas entreabiertas, que no ha sabido priorizar, no ha sabido colocar, por encima de cualquier tipo de pasatiempo, su primer y último deber para con la comunidad, para consigo mismo. Debía hacer acto de presencia en una hora señalada, una hora concreta, fijada por todos nosotros; y eso, esa minucia, ese pequeño detalle, aparentemente anecdótico, pero esencial, le ha venido grande. (pausa) ¿Y por qué para mi que venga o no venga a la hora estipulada se convierte en un detalle esencial? (pausa) Porque en el momento en el que nos obliga a nosotros, que hemos cumplido con nuestro deber, que hemos hecho lo que debíamos hacer, en el momento en el que nos obliga a esperarle dos, tres minutos, la cantidad es lo de menos, lo importante es el valor simbólico, y somos suficientemente maduros como para ya haber aprendido que en el símbolo es donde reside la verdad absoluta de las cosas, pues en el momento en que nos hace esperar dos o tres minutos, y nos roba de nuestro tiempo, de nuestra vida, esos dos o tres minutos, a nosotros, que vivimos en los mismos tiempos confusos que él, que debemos hacer el esfuerzo cada dia, cada hora, de apartar las banalidades de nuestra mente y focalizar, y recordar nuestra verdadera obligación, pues en el momento en que nos los roba, esos dos, tres minutos, en ese momento, en ese mismo momento, nuestro compañero está actuando como si fuera él más importante que nosotros. (pausa) Como si su tiempo pesara más en la balanza de la vida que el nuestro. (pausa) Y en el momento, y es aquí donde quiero ir a parar, en el momento en que él considera que su tiempo, su vida, se situa por encima de la nuestra, no solo nos está faltando el respeto(“respeto”, otra palabra anacrónica, en desuso, pero de eso ya hablaremos en otro momento) pues en el momento en el que él actúa, más allá de sus pensamientos y sus creencias, porque no creo que tenga que convencer a nadie de que los actos son la verdadera definición de una persona y no sus pensamientos o sus creencias, eso no es algo que vaya a argumentar aquí, no lo veo necesario, pues en el momento, iba diciendo, en que él actúa como si su tiempo, su vida, estuviera por encima de la nuestra en el fondo, y él lo sabe, no nos está faltando tanto el respeto a nosotros como a si mismo. Y sé que sabeis bien a lo que me refiero. (pausa) No solo porque la valía de una persona se mide por el valor de su palabra. Y una persona que falla a su palabra, que dice: “Sí. Acepto mi compromiso de llegar a las diez de la mañana al lugar estipulado.” Y se permite el lujo de aparecer dos, tres, minutos tarde, ha traicionado su bien más preciado, ha traicionado lo que le sostiene como persona, lo que le diferencia de un animal. Pero insisto en que no es unicamente por eso. Eso es lo de menos. Eso es anecdótico. La gravedad del asunto, lo que quiero que comprendamos todos, lo que es necesario que asumamos y se merece esta reflexión, se merece que le dediquemos un tiempo, y que presteis atención total a lo que aquí acaba de acontecer, la gravedad del asunto reside en que alguien que actúa como si su tiempo fuera más valioso que el tiempo de sus iguales, de seres humanos como él, es alguien que no le tiene respeto al ser humano. (pausa) Al ser humano. (pausa) Lo cual es paradójico, porque nuestro compañero es un ser humano. Quiera o no, sea su vocación ser un ser humano o ser otra cosa, un ser animal, un ser mineral, tanto da, porque Dios ya lo ha decidido: Dios le ha hecho un ser humano. No tiene otra opción. (pausa) Así que si nuestro compañero no valora al ser humano es que no se valora a si mismo. (pausa) Y si no nos valoramos a nosotros mismos, entonces tenemos un serio problema. (pausa larga) Esto es todo. (pausa larga) Esto es todo lo que quería que comprendieseis. (pausa) Ahora ya podemos hacer lo que hemos venido aquí a hacer.”
Pensando en un amigo Quijote me he encontrado con este fragmento de un texto que escribí hace tiempo. No acaba de encajar con la situación actual, pero algo de lo que le intento decir está en estas palabras.
“no puede ser que te estés metiendo constantemente en movidas… Tú puedes hacer lo que te dé la puta gana y pasártelo bien encima. Osea, vivir de puta madre. Solo te tienes que quitar un par de tonterías de la cabeza. No puede ser que el sistema te esté dando por culo constantemente. Tienes que darle por culo tú a él. Tienes que… Mira, si es que te conozco ya, nos hemos tirado unos cuantos pedos cogidos de la mano ya. Es para darte una buena colleja. Somos catalanes, tío. Nos han enseñado que a un pavo de dos metros así como un armario no se le va y se le dice “Eh, tú, capullo, no me mola tu cara”. Porque te revienta, parece que vayas directamente a suicidarte. Nos han enseñado a ir, sonreirle como de buen rollo, agachar la cabeza y… Cuando se gire, entonces sí, cuando no te ve y esté de espaldas, entonces le abres la cabeza de un machetazo por listo. Y cuando te preguntan, pones esa carita y “yo no he sido”. Pero cuando vas de marrón en marrón y solo tienes tiempo y energía para tapar agujeros es que algo falla.”
O parafraseando a Malcom X: "No le hablas a un alemán en francés, ni a un francés en alemán. Al alemán has de hablarle en alemán, y al francés en francés."
Me piden que sugiera posibles ilustradores para un proyecto editorial. Y hasta aquí puedo leer.
Lo que buscan exactamente es un dibujante que pueda traducir al lenguaje contemporáneo el estilo de las clásicas ilustraciones de novelas juveniles victorianas como las de Charles Dickens.
He estado pensando y estos son los mejores autores que se me han ocurrido para la ocasión. Estoy hablando de, a mi gusto, autorazos:
Por un lado está Juan Berrio. Si has visitado este blog antes o me conoces sabrás de sobra que es el dibujante que se encargó de la parte de animación de nuestro corto-metraje "Dibujo de David". Juan puede ilustrar muy bien la mirada inocente que nunca puede faltar, en mayor o menor medida, en un cuento infantil/juvenil.
También está Santos de Veracruz. Para el que viva en el Polo Norte, es el dibujante que acompaña en sus conciertos a Muchachito Bombo Infierno. Le puede dar muy bien ese rollo barroco y callejero-lumpen del cual la novela victoriana sacaba tanto jugo.
Un autor de espíritu similar al de Santos, pero traducido a la idiosincrasia francesa, es Dave DeCat. Este tío es la bomba, obsesionado con la vida criminal francesa del s.XVIII. Es moderno y antiguo a la vez, lo que le convierte en clásico.
Volviendo a España, por último, se me ocurre Carlos Vermut. Es uno de los dibujantes más camaleónicos en contenido y a la vez nunca pierde su muy particular estilo. Eso es muy bueno para ilustrar textos ajenos.
Así que, si te apetece dedicarme un tiempo de tu ocio en la red y darme tu opinión sobre estos autores o, mejor aún, proponer otros, no solo te deberé una sino que además estarás ayudando en la causa de hacer libros bonitos para chavalillos. Y eso te hará dormir más feliz esta noche.
Iván Morales ha estat tres anys campió consecutiu (2009-2010-2011) dels Tornejos de Dominó de la Barceloneta.
Actualment s'entrena per aconseguir un altre triple triomf, començant pel Torneig d'enguany.